Libertad
La prensa sigue siendo maltratada y humillada
 
A pesar de que la democracia cada vez más se afianza en América Latina, los periodistas enfrentan más obstáculos para ejercer con mayor libertad su profesión, y de ahí, que hay una realidad muy sombría: La libertad de prensa va mal. En las cuatro esquinas del planeta se le maltrata, reprime, burla e ignora.


En Honduras, no es la excepción en los últimos años una media docena de periodistas han sido llevados a los tribunales de justicia por publicaciones que tocan intereses de altos personajes políticos y públicos. El último fue la acusación en contra del director y jefe de redacción de Diario La Prensa, Nelson Fernández y Luis Fuentes, respectivamente.

La querella entablada en los tribunales se desestimó luego que los comunicadores sociales pidieran disculpas a la magistrada María Elena Matute, a quien en una nota periodística del citado rotativo se le mencionada de haber negociado su cargo en el Poder Judicial para no inhabilitar a su cuñado que aspira a un cargo de elección popular.

Libertad condicionada
Para el comisionado de los derechos humanos, Ramón Custodio, La libertad de expresión en este país siempre ha sido una libertad condicionada, limitada, tergiversada y hasta ejercer el derecho ha sido un reto para los comunicadores sociales.

“Ahora podemos decir que en ciertos medios hay más libertad de prensa y esto depende de los dueños y de los clientes que a veces imponen limitaciones a la libertad de expresión”, dijo el ombusman en una entrevista a PROCESO DIGITAL.

Señaló que pese a las limitaciones que todavía existen, en este momento ha mejorado la situación, hay un poco más de tolerancia en el país, pero todavía hay periodistas que son perseguidos y no se les dan las oportunidades que se merecen y otros que son despedidos cuando ejercen la libertad de acuerdo a su ética.

Otro aspecto que es criticado por Custodio es el uso abusivo de las cadenas de radio y televisión por parte del Ejecutivo y del presidente del Congreso Nacional Porfirio Lobo Sosa, aspirante a la presidencia de la República.

“La cadena nacional irrespeta el derecho a seleccionar lo que yo quiero ver, si hay cadena nacional deben limitarla a temas de emergencia nacional, y no para estar anunciando cosas del circo político”, cuestionó.

Situación mundial
La situación alrededor del mundo, no es diferente. Según la organización Reporteros sin Fronteras, en 2004 mataron a 53 periodistas, en el cumplimiento de su trabajo o por haber expresado sus opiniones. Una cifra que no era tan elevada desde 1995 y el período negro del islamismo radical argelino, que costó la vida a más de medio centenar de profesionales de la información, en menos de dos años.

Irak sigue siendo el país más peligroso del mundo para los periodistas : 19 de ellos encontraron allí la muerte en 2004, y secuestraron a más de quince. Uno de esos secuestros tuvo un final trágico.

El reportero italiano Enzo Baldoni fue ejecutado por unos miembros del Ejército Islámico de Irak en la noche del 26 al 27 de agosto. Inmediatamente se levantó un clamor en toda Italia, acusando al gobierno de no haber hecho todo lo que podía, para impedir el drama. ¿Había que ceder al chantaje de los secuestradores que pedían a las autoridades italianas que retiraran sus tropas de Irak ? ¿Roma se tomó lo suficientemente en serio el ultimátum del grupo extremista ? Una comisión parlamentaria debería responder a todo esto, en 2005. Pero Irak no es el único terreno minado para los periodistas. En Asia cayeron 16 reporteros en 2004. Todos, o casi todos, asesinados por sus posiciones. Denunciar la corrupción de los cargos públicos, o investigar sobre la gran criminalidad, ha resultado fatal para algunos periodistas de Bangladesh, Filipinas y Sri Lanka. En el otro extremo del planeta, en el continente americano, la violencia dio un paso adelante. A los narcotraficantes, y a las élites políticas corruptas, no les gusta nada verse cuestionados en la prensa. En Brasil, Colombia, México, Nicaragua y Perú, algunos periodistas lo pagaron con su vida.

Y luego está Africa, donde el asesinato en diciembre del corresponsal gambiano de Reporteros sin Fronteras vino tristemente a recordar que el continente continúa siendo víctima de una violencia repentina e imprevisible. Desde la creación de Reporteros sin Fronteras, en 1985, ha sido la primera vez que asesinan a un corresponsal de la organización. Inmediatamente acudió una delegación al lugar de los hechos, para efectuar una investigación y seguir atentamente la de la policía. Resulta muy difícil no ver la mano del poder tras este drama. Deyda Hydara era uno de esos infatigables periodistas independientes que a veces uno encuentra en tierras africanas. Siempre denunció los abusos de los dirigentes de su país, con valentía y sin animosidad personal.

En Costa Rica, Costa de Marfil, Nicaragua, Perú, Filipinas y otros lugares, algunos asesinos de periodistas fueron condenados, o detenidos e inculpados. Ciertamente, está aun muy lejos, de ser suficiente. Pero la multiplicación de estas condenas también contribuirá a aislar aun más a aquellos para quienes justicia rima con olvido y vasallaje al poder, por ejemplo en Burkina Faso o en Bielorrusia.

¡Silencio ! Se encarcela
Asesinar a un periodista no es la única forma de silenciar las voces discordantes que resuenan con fuerza en los oídos de los dirigentes más autoritarios. A fecha 1 de enero de 2005, 107 profesionales de la información estaban privados de libertad. En Asia, el trágico inmovilismo de las viejas dictaduras impide cualquier avance democrático. China sigue siendo la mayor cárcel del mundo para los periodistas, con 26 detenidos. Sin embargo, el liberalismo económico y la inevitable apertura del país al mundo exterior, deberían tener repercusiones positivas en la libertad de expresión. Por otra parte, son muy pocos los medios de comunicación que intentan alzarse contra la censura, y abordar temas tabúes. Pero la represión no deja de aumentar, e inmediatamente pagan el precio de su "impertinencia". En Birmania y Vietnam también hay periodistas que llevan encarcelados varios años. En Cuba, es una buena noticia la liberación en 2004 del célebre poeta Raúl Rivero y otros seis periodistas. Pero, dos años después de la "primavera negra" de marzo de 2003, la isla sigue siendo uno de los pocos países del mundo en que la información es monopolio del Estado, y 22 profesionales de los medios de comunicación continúan esperando su libertad.