Motín en cárcel argentina dejó saldo de 32 muertos y 12 heridos
   

17 de octubre de 2005

Buenos Aires - El motín desatado hoy en la cárcel de la localidad bonaerense de Magdalena dejó un saldo de 32 reclusos muertos y 12 heridos, dijo el ministro de Justicia de la provincia, Eduardo Di Rocco.


Seis presos resultaron con heridas leves y sufrieron golpes y quemaduras igual número de guardias del penal, uno de ellos en grave estado.

La algarada se desencadenó tras una pelea entre los internos de un pabellón que alojaba a unos 60 reclusos, que prendieron fuego a colchones y mantas, informaron a EFE fuentes del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) y del Ministerio de Justicia provincial.

El fuego se propagó rápidamente a otros pabellones, lo que causó la muerte de numerosos reclusos por asfixia como consecuencia de la inhalación de monóxido de carbono.

"Los cuerpos están siendo identificados, pero ya sabemos que son 32 en total", afirmó Di Rocco.

El ministro señaló que "por intentar sofocar la pelea, los penitenciarios descuidaron otros sectores, y así fue como los presos incendiaron parte de los patios, el taller y la cocina".

De todas formas, aclaró que la situación "ya está controlada" y precisó que no hubo toma de rehenes durante el motín, al que calificó de "un caso excepcional".

El motín, en el penal de Magdalena, situado a 120 kilómetros al sur de Buenos Aires, comenzó a la 1.30 hora local (4.30 GMT) cuando dos internos iniciaron una pelea en el pabellón denominado de "autodisciplina" o de "buena conducta".

"Esta mañana hemos tomado el control del penal, que durante la noche estuvo en manos de los internos. Los presos han regresado a sus pabellones", manifestó el director del Servicio Penitenciario Bonaerense, Fernando Díaz.

Familiares de detenidos, que pasaron toda la noche en las inmediaciones del Penal, esperan que las autoridades finalicen con la identificación de los reclusos muertos, aunque el ministro dijo que sólo estaban presentes los allegados de tres de los presos que murieron.

Di Rocco indicó que los bomberos encargados de extinguir el fuego en el penal también fueron agredidos por los presos, por lo que se demoró su trabajo "hasta tanto no estuviera garantizada su seguridad".

Por su parte, el ministro de Derechos Humanos de la provincia, Remo Carlotto, señaló que se les proporcionará ayuda psicológica a los familiares de las víctimas y se estudia la posibilidad de trasladar a internos que se encuentran en el pabellón donde se produjeron los incidentes.

Este episodio se suma a los numerosos motines ocurridos en Argentina durante el último año, algunos de ellos con saldos trágicos. EFE