03 de junio de 2006

México - El cómputo preliminar de los votos emitidos el domingo por los mexicanos para elegir a su nuevo presidente fluye a cuenta gotas casi 24 horas después de que se cerraran los colegios y sin que se sepa oficialmente quién ganó.

Lo apretado de los resultados impidió el domingo a las encuestadoras difundir sus sondeos a pie de urna, así como al Instituto Federal Electoral (IFE) publicar un recuento rápido que marcaría una tendencia.

El IFE optó entonces por el recurso legal de esperar al miércoles para el cómputo definitivo de los votos, con el cotejo de sus actas en 300 distritos con las que tienen los partidos políticos.

Este compás de espera ha transcurrido con tranquilidad social, no ha habido ni las movilizaciones callejeras ni las protestas que algunos analistas habían pronosticado en caso de un resultado como el que se produjo ayer.

Los mercados financieros han recibido esta situación inédita en México con alzas, reflejadas en la bolsa con una subida del 4,77 por ciento, tras la aparición del conservador Felipe Calderón con ventaja, según los resultados preliminares.

A las 15.00 hora local (20.00 GMT) los resultados preliminares dan la delantera a Calderón, del Partido Acción Nacional (PAN), sobre el izquierdista Andrés Manuel López Obrador.

De acuerdo con el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) del IFE, Calderón sumaba 13.991.221 votos (36,37 por ciento), al computarse el 98,06 por ciento de las mesas.

Con un punto porcentual detrás está López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), que contabilizaba 13.606.576 sufragios (35,37 por ciento).

El candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Roberto Madrazo, lograba 8.292.284 votos, equivalente al 21,55 por ciento.
El PREP tiene de plazo para entregar el 100 por ciento de los resultados preliminares a las 20.00 hora local (01.00 GMT del martes), pero aún así el cómputo definitivo de las actas comienza el miércoles.

Calderón reconoció a un programa televisivo que los resultados aún no son definitivos, pero se mostró confiado en que ganará con una diferencia en torno al 1,1 por ciento.

Sostuvo que la leve ventaja que mantiene es "irreversible" y criticó a su rival por poner en duda el veredicto de las urnas en unas elecciones que fueron por lo general limpias.

López Obrador, por su parte, condicionó la aceptación de los resultados electorales a un recuento "acta a acta" de las elecciones, que comenzará el próximo miércoles 5 de julio.

"Cualquier candidato de cualquier partido tiene el derecho a revisar los documentos. Eso es lo que vamos a hacer nosotros", advirtió López Obrador, quien se comprometió a no impugnar los resultados si no hay motivo para ello.

Para el político izquierdista, en los comicios celebrados el domingo "no hubo equidad" porque "en los medios de comunicación se vieron muchísimos más mensajes, mucho más dinero del candidato del PAN", Calderón.

Toda la prensa mexicana se hizo hoy eco de la reñida votación de del día anterior y de la decisión que tomó el IFE, árbitro máximo de las elecciones, de no dar resultados definitivos hasta hacer un recuento de actas.

En Washington, el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow, dijo hoy que Estados Unidos trabajará con el futuro presidente mexicano, pero mientras tanto espera a que las autoridades electorales anuncien quién ha ganado los comicios presidenciales.

Por otra parte, la misión de observadores de la Unión Europea (UE) descartó hoy cualquier posibilidad de fraude.

El jefe de la delegación, el eurodiputado español José Ignacio Salafranca, del conservador Partido Popular (PP), defendió la fiabilidad de estos comicios debido a la actuación de las autoridades electorales y a la presencia de representantes de los partidos en las más de 130.000 mesas instaladas en todo el país. EFE