Interventora asume plenos
poderes para salvar la ENEE

03 de julio de 2006   
Redacción
Proceso Digital

Tegucigalpa - Con la responsabilidad y la monumental tarea de rescatar de la insolvencia financiera a la estatal Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), hoy asumió sus funciones la Comisión Interventora de esa institución gubernamental.

El presidente Manuel Zelaya se encargó de tomar la promesa de ley a los comisionados que se encargarán de ahora en adelante de proponer las políticas para salvar de la crisis financiera a la ENEE y a la vez diseñar una política energética que permita el desarrollo de proyectos hidroeléctricos.

La comisión quedó integrada por: Juan Ramón Elvir como presidente; Cristian Cálix, secretario y el actual director ejecutivo del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) Benjamín Bográn, como fiscal.

En el cargo de tesorera fue designada Alfa Dolores Castillo; vocal uno, Marvín Ordóñez, representante de la Central General de Trabajadores (CHT) y Humberto Meza en el cargo de auditor interno.

Según expertos, la ENEE necesita entre 50 y 70 millones de dólares para recuperarse de la crisis financiera que enfrenta y que ha venido arrastrando en los últimos años a raíz del robo de energía, las millonarias condonaciones y las deudas que tiene con diferentes organismos.

El presidente Manuel Zelaya dijo que la Comisión tendrá todos los poderes y facultades para poner orden en esa institución, que de acuerdo a estimaciones oficiales, registra perdidas del 30 por ciento por el robo de energía.

La interventora tendrá entre otras funciones contratar los servicios de una auditoría externa que permita determinar su real situación y proponer las políticas para una eficiente administración de la empresa.

Además, reducir las pérdidas y el robo de electricidad y revisar los contratos que la empresa mantiene con las diferentes generadoras privadas de energía térmica, cuyos cobros por costos fijos tienen un impacto negativo en sus finanzas.

Asimismo, los comisionados deberán diseñar un plan de reestructuración, en relación directa con los ingresos y egresos de la institución.