Corea del Norte desata crisis
internacional tras lanzar misiles

   

05 de julio de 2006

Corea del Norte - El lanzamiento de siete misiles por parte de Corea del Norte en la madrugada de hoy en el mar de Japón aumentó la tensión internacional en un momento en el que la atención estaba centrada en el conflicto palestino-israelí, la crisis nuclear iraní y el problema de Timor Oriental.

Corea del Norte decidió aguar la celebración de la independencia a Estados Unidos cuando inició el lanzamiento de siete misiles, uno de ellos intercontinental, que tras cruzar el Pacífico podía haber caído en cualquier parte de la costa oeste de EEUU.

El ensayo provocó una alarma tanto en toda la zona este de Asia como en el territorio estadounidense.

Los gobiernos de los países más amenazados, entre ellos Corea del Sur, Japón y Estados Unidos, se apresuraron a condenar la acción, mientras Corea del Norte respondía a las condenas lanzando los proyectiles sin tregua.

Los mandos militares de los países vecinos y estadounidense se pusieron inmediatamente en alerta, sobre todo al saber que uno de los seis misiles lanzados era un Taepodong-2, un proyectil que varios expertos han señalado como muy peligroso para la seguridad estadounidense ya que podría atravesar todo el Pacífico y caer en algunos de los estados de la costa oeste.

Los otros misiles, unos del tipo Scud, de origen soviético y alcance más limitado, y otros Rodong, de unos 1.300 kilómetros de radio, con la misma tecnología que los primeros, desataron la alarma en Japón ya que podían haber alcanzado cualquiera de las principales ciudades niponas.

Las reacciones no se hicieron esperar y, ante la petición de Japón y Estados Unidos, se convocó de manera urgente al Consejo de Seguridad de la ONU para analizar la situación y estudiar la imposición de sanciones al aislado régimen comunista de Pyongyang.

Según las primeras informaciones desde la sede de las Naciones Unidas, Japón, con el apoyo de EEUU y Reino Unido, prepara un borrador de resolución para exigir a Corea del Norte que cese de inmediato las pruebas y el desarrollo de misiles balísticos.

En el documento, que no es definitivo, se condena a Corea del Norte por el lanzamiento de los siete misiles y se exhorta a sus autoridades a volver a la mesa de diálogo sobre la crisis nuclear suspendida desde noviembre pasado.

Según John Bolton, embajador de Estados Unidos ante la ONU, se espera que varios expertos estudien el documento para proceder a su posterior aprobación en el Consejo.

Según las primeras informaciones, en el documento se impulsa la suspensión de transferencias financieras y tecnológicas que Corea del Norte pueda aprovechar para el desarrollo de misiles o armas de destrucción masiva.

Por su parte, el embajador de China, Wang Guangya, se mostró más cauteloso y dijo que no era la primera vez que el Consejo de Seguridad trataba el asunto, pues ya lo hizo anteriormente en 1998.

Tras deplorar el lanzamiento de los misiles, Guangya indicó que "ya se verán" las medidas que puede tomar el Consejo de Seguridad.

A la espera del comunicado del Consejo, la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, dijo hoy que la "indignación" que ha despertado en el mundo el lanzamiento de misiles por parte de Corea del Norte es un mensaje a Pyongyang "para que cambie su comportamiento".

Rice subrayó desde Washington que el camino a seguir ahora es el de las "conversaciones a seis bandas entre EEUU, las dos Coreas, Japón, China y Rusia".

Apuntó Rice que el país comunista no calculó la reacción de todo el mundo y que actualmente "la comunidad internacional tiene a su disposición una serie de herramientas que harán más difícil a Corea del Norte embarcarse en este tipo de política suicida".

Al mismo tiempo, según informó ayer el Consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Steven Hadley, el presidente de EEUU, George W. Bush, que sigue muy de cerca la crisis norcoreana junto a la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, ha decidido enviar un emisario de alto nivel a la zona.

Se trata de Christopher Hill, quien ha encabezado la delegación negociadora en las conversaciones mantenidas a seis bandas con Corea del Norte y que mantendrá consultas con los aliados de Washington en Asia.

Japón convocó por su parte de manera inmediata su Consejo de Seguridad Nacional y formó un Gabinete de crisis.

"Corea del Norte no adquiere ninguna ventaja, ningún beneficio con estas acciones", dijo el primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, después de que se confirmara el lanzamiento del séptimo misil.

Koizumi y su gobierno no han esperado la decisión del Consejo de Seguridad y han prohibido el acceso a este país a todos los funcionarios y a las tripulaciones de barcos y aviones norcoreanos.

Las sanciones incluyen la prohibición de atracar durante seis meses al único enlace marítimo para pasajeros entre Japón y Corea del Norte, el ferry de transporte Mangyongbonng-92.

Por su parte, Corea del Sur, puso en máxima alerta a su ejército tras emitir una condena rotunda a la actitud de sus vecinos del norte.

En un mensaje oficial leído por el secretario presidencial de Seguridad y Política Exterior surcoreano, Suh Choo-suk, el gobierno aseguró que el lanzamiento de los misiles sólo "empeorará las relaciones intercoreanas y contribuirá al aislamiento internacional de Corea del Norte".

Según la nota, "Corea del Norte debe poner fin a tales actos de provocación y retornar inmediatamente a las conversaciones a seis bandas (sobre su programa de armas atómicas) y unirse a los esfuerzos internacionales sobre no proliferación nuclear". EFE