LAS FIGURAS DEL MUNDIAL
Zidane y Cannavaro
dan brillo al Mundial

   

08 de julio de 2006

Berlín -El francés Zinedine Zidane y el italiano Fabio Cannavaro se han constituido en las figuras del Mundial de Alemania 2006, que prometió más de lo que brindó colectiva a individualmente en una exhibición futbolística que aportará bastante poco a la historia de esta competición.

zinedine zidane

Ambos han superado hace bastante tiempo los treinta años, jugaron, con éste, tres mundiales, y son los jugadores más importantes en la andadura de sus selecciones rumbo a la final, lo cual corrobora que el decimoctavo torneo de la FIFA no ha sido ni por asomo el de los jóvenes, el de las promesas.

Zidane fue el eje de la experimentada selección francesa en el cierre de su campaña como futbolista, ocasión en la que ha demostrado que su talento sigue intacto y que se retira del fútbol porque le da la gana y no porque haya pasado su cuarto de hora.

Hace ocho años "Zizou" levantaba la Copa del Mundo en el Saint Dennis parisino al llevar a Francia al título con dos goles marcados frente a Brasil en la final y dejar claro que era el nuevo rey del fútbol en el planeta.

En Alemania, y bajo su influjo, los franceses mandaron a casa nada menos que a los quíntuples campeones y torcieron el rumbo de una competición que parecía estar servida para Ronaldinho, Ronaldo, Kaká y Adriano. Los técnicos de la FIFA no dudaron en elegirlo como el mejor jugador del encuentro.

Aquella exhibición francesa, que logró el éxito con los mejores recursos de sus oponentes brasileños, rompió el curso del Mundial, dejando fuera de las semifinales a los hasta ese momento campeones, candidatos indiscutibles para protagonizar la final, y convirtiendo al tramo decisivo del torneo en una Eurocopa.

"Hoy no es el día", decía Zidane después de terminada la primera fase y las siguientes, con respecto a su anunciada jubilación.

Fabio Cannavaro
El napolitano Cannavaro, un gigante de sólo 1,75 metros de estatura, que anticipa, rechaza y juega sin doblarse ni romperse como organizador de una defensa que llegó a funcionar como un reloj, alcanzó el máximo punto de su rendimiento en el marco que merecía su siempre ascendente carrera.

El pilar defensivo del Juventus tuvo un rendimiento parejo, irreprochable, y su mejor demostración tuvo lugar en otro de los partidos clave del Mundial, en Dortmund contra Alemania, ante una multitud local finalmente desolada por la derrota de su equipo (0-2 en el final de la prórroga).

Italia jugó el partido perfecto en aquella jornada, la de Cannavaro, que acertó en todo, incluso al anticipar a un rival alemán en la mitad del campo e iniciar la jugada que derivó en el gol de Alessandro Del Piero, el segundo y definitivo.

Podía haber rechazado el balón en esa acción para asegurar a su equipo la mínima ventaja en el marcador, pero los grandes jugadores saben en qué momento se la tienen que jugar, y lo hizo con la postura de un "crack".

El brasileño Ronaldhino, apagado como pocas veces; el argentino Messi, al que le faltaron minutos de juego; el marfileño Drogba, que se fue temprano a casa; el inglés Rooney, lesionado y sin margen para la recuperación física; el alemán Ballack, que siempre juega más o menos; y el español Torres, al que le faltó anotar ante Francia, terminaron su participación en el Mundial casi sin dejar huellas.

Zidane y Cannavaro fueron las figuras. De los otros 734 jugadores acreditados hubo diez o doce para ocupar una segunda fila. Poco. EFE