Papa reza en estación en
donde murieron 42 personas

   

08 de julio de 2006

Valencia - El papa Benedicto XVI hizo hoy una emotiva parada en su recorrido desde el aeropuerto hasta el centro de la ciudad de Valencia para rezar por las 42 personas que murieron el pasado lunes al descarrilar un convoy del metro.

El Pontífice fue recibido junto a la entrada de la estación donde se produjo el siniestro, llamada casualmente de Jesús, por los Príncipes de Asturias y estuvo acompañado por varios centenares de valencianos, que le agradecieron este gesto hacia las víctimas.

Entre esos acompañantes figuraban 120 personas que participaron en el rescate de los fallecidos y los heridos del accidente, en representación de los bomberos, el personal sanitario, la policía y Protección Civil.

Junto a la boca del metro, el Papa depositó una corona de flores blancas y, arrodillado en un reclinatorio, ofició un responso para pedir el "descanso eterno y en paz" de las víctimas del accidente de metro más grave registrado en España.

Esta oración la repetirá Banedicto XVI, junto a las familias de los fallecidos, en la basílica de la Virgen de los Desamparados, patrona de Valencia, importante puerto del Mediterráneo español con cerca de un millón de habitantes.

A lo largo de todo el recorrido por las calles de la capital valenciana, engalanada con los colores amarillo y blanco del Vaticano y poblada de banderas de todos los países, miles de personas aclamaron y vitorearon al Papa en medio de un fuerte calor.

En la plaza de la Virgen de Valencia podían verse banderas de países latinoamericanos, como Chile, Ecuador y Venezuela, ya que éste fue uno de los lugares elegidos por los católicos sudamericanos para agruparse y dar testimonio de su presencia.

A la clausura por el Pontífice del V Encuentro Mundial de las Familias, tanto al acto festivo y testimonial de esta noche como a la solemne misa de mañana, está previsto que asistan un millón y medio de personas. EFE