La violencia se profundiza
en Honduras, según informe

 
Copán, Cortés, Francisco Morazán, Islas de la Bahía y Atlantida, los departamentos más violentos del país.
 
01 de julio de 2006
Por Dagoberto Rodríguez
Proceso Digital
   

Tegucigalpa - La violencia que impera en Honduras da escalofríos. En el 2005 se registró una tasa de muertes violentas de 60 personas por cada 100,000 habitantes, siendo el homicidio la forma de fallecimiento más frecuente, según reveló un informe del Observatorio de la Violencia presentado hoy en esta ciudad.

El informe es auspiciado por el Fondo de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Agencia Sueca para el Desarrollo y contó con el apoyo de las secretarías de Seguridad, Educación, Salud; el Ministerio Público, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) y el Instituto Nacional de la Mujer.

El documento, que fue presentado a la prensa por la socióloga Julieta Castellanos, detalla que la tasa de homicidio en 2005 fue de 37 personas por cada 100,000 habitantes, superando con creces el promedio anual de 8.8 de mortalidad por esa incidencia que pone como referencia la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por otro lado, la muerte accidental, que se entiende por causa externa no intencionada, ocupó el segundo lugar y los decesos por accidentes u otros eventos de tránsito se ubicó en el tercer lugar. Mientras tanto, el suicidio ocupó el último lugar de las muertes violentas con una tasa de 3 personas por cada 100,000 habitantes.

Un dato preocupante sobre este último suceso es que la mayoría de suicidios se presenta en niños y jóvenes en edades comprendidas entre los 10 y 24 años, mientras que la norma en los países desarrollados sea que este tipo de incidencia se presente en adultos y ancianos.

Se estima que el mayor número de suicidios se produjo en Francisco Morazán y Cortés, tanto en el 2004 como en el 2005. de cada 100 suicidios reportados en el 2005 a nivel nacional, 63 ocurrieron en esos departamentos. Los departamentos con la menor incidencia son Lempira y Gracias a Dios.

Castellanos indicó que los motivos que llevan a los jóvenes hondureños a atentar contra su vida debe ser objeto de una investigación aparte, pero posiblemente una de las causas sean los embarazos prematuros en jóvenes mujeres.

Accidentes de tránsito

En el año 2005, la Dirección General de Investigación Criminal reportó 4,485 muertes por causa externa (homicidio, accidental, tránsito suicidio) o sea 63 decesos más que el 2004, lo que representa un incremento del 1.4 por ciento.


De estos se registraron 2,417 homicidios, siendo los hombres que se ubican entre las edades de 16 a 64 años, las principales víctimas de este fenómeno. En números absolutos, la mayor incidencia de casos se registra entre los 15 y 49 años.

“Los homicidios representan el mayor número de muertes en los dos años, pero fueron las muertes por accidentes de tránsito las que más se incrementaron, pasando de 334 a 520, un incremento del 55.7 por ciento”, cita el informe.

El estudio permitió establecer que de cada 10 homicidios que se cometieron durante el año pasado, nueve fueron con arma de fuego.

Las investigaciones establecen que durante el 2006 ya se registran 1,308 homicidios y de continuar esa tendencia al finalizar el año habrá 5,000 más que el año pasado.

En el mapa de la violencia elaborado por los investigadores, se establece que los departamentos de Copán y Cortés registran el mayor número de muertes por esta causa, pero la mayor tasa de homicidios la registran Copán, Cortés, Francisco Morazán, Islas de la Bahía y Atlantida.

Castellanos interpreta que el hecho que Copán y Cortes ocupen los primeros lugares se debe a que esas regiones del país son las principales áreas de operación del narcotráfico y el crimen organizado y posiblemente la mayoría de asesinatos que ahí se dan provienen de sicarios pagados por esos grupos ilícitos.

“Se necesita más información, pero a simple vista parece que el mayor número de muertes violentas las aportan el crimen organizado, probablemente utilizando a las pandillas”, aseveró la experta.

Carga para el Estado
Según los investigadores, este fenómeno de violencia está provocando una fuerte carga en el sistema sanitario nacional, particularmente en el hospital Escuela, el principal centro hospitalario del país.

Durante el 2005, en este nosocomio se registró un total de 13,981 ingresos por lesiones de diferente índole y en el primer trimestre del presente año ya se reportan alrededor de 3,704 personas atendidas por esta misma causa.

Castellanos indicó que este informe no busca ensañarse contra el gobierno, sino por el contrario se propone una mirada a las diferentes dimensiones de la violencia, la criminalidad y la delincuencia, con el objetivo de poner a disposición de los tomadores de decisiones y la ciudadanía, información oportuna y confiable para la toma de decisiones políticas y públicas.