Bush ordena envío de ayuda pero sigue sin pedir alto el fuego

   

24 de julio de 2006

Washington - El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, que se resiste a pedir un alto el fuego entre Israel y la milicia libanesa Hizbulá, ordenó hoy el envío urgente de ayuda humanitaria a las víctimas de los enfrentamientos en Líbano.


"Por orden del presidente, las provisiones humanitarias comenzarán a llegar a Líbano mañana en helicóptero y en barco", anunció en rueda de prensa el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow.

El portavoz precisó que esta operación humanitaria no persigue, ni mucho menos, minimizar las crecientes críticas contra la posición de EEUU en esta crisis, sino que tiene como único objetivo ayudar a la gente inocente.

Aunque no precisó detalles sobre el contenido de la ayuda que Washington enviará a ese país argumentando que será la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, quien dará a conocer la operación, el portavoz sí adelantó que el compromiso de EEUU es "significante".

Desde el Pentágono, el portavoz Bryan Whitman precisó que la ayuda estadounidense incluirá toneladas de equipos médicos y otras provisiones que la Agencia para el Desarrollo Internacional de EEUU (USAID) suministrará a las organizaciones no gubernamentales para que, a su vez, las distribuyan entre los miles de civiles desplazados por el conflicto.

Los paquetes médicos son suficientes como para abastecer a 10.000 personas durante tres meses, según Whitman, quien precisó que el Pentágono ya trasladó esos suministros por avión hasta Chipre y, desde allí, se enviarán a Beirut.

La Casa Blanca confirmó que Washington está trabajando con las autoridades libanesas e israelíes para "abrir corredores humanitarios", de forma que la ayuda pueda llegar sin problemas a sus beneficiarios.

La cuestión humanitaria es una de las que hoy ha tratado la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, con los máximos responsables del Gobierno de Líbano durante su visita sorpresa a ese país, y que también abordará con las autoridades de Israel, país al que ha llegado esta tarde en la segunda etapa de su gira por Oriente Medio.

Otro de los asuntos que centran los contactos de la jefa de la diplomacia estadounidense en la región son las llamadas al alto el fuego que se están produciendo desde numerosos puntos de la comunidad internacional y que EEUU se niega a secundar.

Lo ha vuelto a decir hoy la propia Rice y también el portavoz de la Casa Blanca, quien insistió en que un cese de la violencia en estos momentos "no se podría hacer cumplir" y en que no hay razones para creer que ésa sería la solución para frenar la violencia.

"Seguimos siendo profundamente escépticos de que Hizbulá vaya a acatar un acuerdo" en ese sentido, prosiguió Snow, antes de hacer hincapié en que los esfuerzos de la comunidad internacional deberían centrarse en desestabilizar las fuerzas de Hizbulá y sus prácticas de utilizar a la población libanesa como "escudos humanos".

Eso no quiere decir, según el portavoz, que Bush y su gobierno no quieran el fin de la violencia, sino que lo que pretenden es garantizar que no vuelvan a repetirse crisis como la actual en las próximas semanas o meses.

"Nos gustaría un alto el fuego mañana. Nos gustaría un alto el fuego inmediatamente, pero tiene que ser un alto el fuego que pase la prueba del tiempo", insistió.

La única forma de conseguirlo es que "no haya más una amenaza interna como la que hemos visto en las últimas semanas", dijo el portavoz de la Casa Blanca en alusión a la milicia libanesa, a la que Washington considera única responsable de la crisis desatada hace ya 13 días.

Esa crisis ha obligado a la evacuación de miles de ciudadanos de otros países que residían en Líbano, entre ellos unos 12.000 estadounidenses que han podido abandonar territorio libanés desde que el 16 de julio el Gobierno de EEUU puso en marcha una amplia operación de ayuda a los ciudadanos que quisiesen salir del país.

Según el Pentágono, la operación no ha concluido todavía, "pero estamos cerca de completar la ayuda para la partida. Ahora pasaremos a dar más atención al esfuerzo humanitario", dijo su portavoz. EFE