Colapsan negociaciones paraliberalizar el comercio global

   
24 de julio de 2006

Ginebra - Las negociaciones para la liberalización global del comercio que se desarrollan en la Organización Mundial del Comercio (OMC) se suspendieron hoy ante la incapacidad de las grandes potencias para ponerse de acuerdo en la reducción de aranceles para productos agrícolas e industriales.

EEUU, la Unión Europea (UE), Brasil, India, Australia y Japón, conocidos como el Grupo de los Seis (G-6), rompieron hoy las negociaciones iniciadas el domingo ante la imposibilidad de lograr un acuerdo que hubiera permitido cumplir los plazos para que la Ronda de Doha concluyera en el plazo previsto de fines de 2006.


El director general de la OMC, Pascal Lamy, explicará en conferencia de prensa a partir de las 15.30 GMT los siguientes pasos de este proceso, que tras el fracaso sume en la crisis a la Ronda del Desarrollo de Doha.

"Ha sido un fracaso que, desde luego, no era deseado, pero que sí podía haber sido evitado", afirmó el comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, al explicar en conferencia de prensa lo ocurrido en las últimas horas de la negociación.

Para Mandelson, la responsabilidad de este fracaso recae en Estados Unidos, un país que, a su juicio, fue "incapaz" de mostrar flexibilidad alguna para sacar adelante esas tratativas.

"Estados Unidos no aceptó ni reconoció la flexibilidad mostrada por otros, y en consecuencia fue incapaz de ser flexible en la reducción de los subsidios internos" a la agricultura, afirmó.

La Ronda de Doha, que se pretendía concluir en 2006, se lanzó en 2001 para profundizar en la liberalización de la agricultura, la industria y los servicios, entre otros, y que de ello se beneficiarán los países menos desarrollados.

Las profundas divergencias entre los principales actores de la negociación en materia agrícola, sobre todo en los capítulos de reducción de subsidios internos y ampliación del acceso a los mercados agrícolas, ha llevado a la suspensión de estas negociaciones después de múltiples aplazamientos y fracasos.

"Nos hemos pasado la última salida de la autopista", señaló Mandelson sobre el significado de la suspensión de las negociaciones, de las que dijo que "lo que nos ha faltado para lograr un acuerdo sobre las modalidades no eran demasiados números ni tampoco cifras enormes".

De forma similar se expresó el ministro indio de Industria y Comercio, Kamal Nath, quien admitió que aunque no quería acusar a nadie del fracaso de la Ronda, EEUU fue el único país que no puso una propuesta sobre la mesa que permitiera avanzar.

"No me gustaría entrar en un juego de acusaciones, pero está claro que, a excepción de un único país, la Unión Europea y todos los otros se movieron y lanzaron una propuesta", señaló Nath.

Poco antes, la Representante de Comercio de EEUU, Susan Schwab, había defendido la posición de Washington y pidió que "nadie cayera en la tentación de apuntar con el dedo a otro por este fracaso".

"Nos sentimos muy decepcionados después de no haber logrado un acuerdo la pasada noche entre el G-6", dijo Schwab, que también pidió que "nadie retire las ofertas que hay encima de la mesa".

Anticipándose a las críticas de los demás, la Representante de Comercio de EEUU indicó que su delegación llegó a Ginebra "con flexibilidades" para sacar las negociaciones de la parálisis, pero no encontró la misma disposición de los demás socios comerciales.

"Las promesas que se hicieron durante la cumbre del Grupo de los Ocho (G-8, siete países más ricos del mundo más Rusia) no se materializaron en Ginebra", dijo Schwab, que subrayó que "de las negociaciones de anoche no salió un conjunto de acuerdos que pudiéramos presentar al presidente y al Congreso" de EEUU.

Por su parte, el secretario de Agricultura de EEUU, Mike Johanns, admitió que "esto es verdaderamente un fracaso, pero no hay que retirar oferta alguna de la mesa. EEUU está comprometido con el sistema multilateral y con la OMC, así como con la eliminación de las distorsiones comerciales".

"Lo menos que puedo decir es que estoy perplejo. La única explicación para esta ruptura tan categórica es que ha faltado la voluntad política", afirmó en una declaración escrita el ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim.

Agregó que en estos momentos del proceso, "no es suficiente con decir que no gusta lo que hay sobre la mesa de negociaciones, ni tampoco con culpar a los demás ni esconderse bajo nuestros propias circunstancias políticas".

Por su parte, el ministro de Comercio de Japón, Shoichi Nakagawa, se expresó a favor de finalizar con éxito la negociación y mostró la disposición del Gobierno de Tokio para "superar las dificultades y no caer en una ola de pesimismo".