Israel y Hizbulá prosiguen
la lucha y Rice explorará
el alto el fuego

   

24 de julio de 2006

Beirut/Jerusalén - El Ejército israelí y la milicia libanesa de Hizbulá libran hoy combates en Marun al Ras y Bint Jebel, mientras los bombardeos israelíes se concentran en la región de Tiro, en el sur del Líbano, y la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, viajó a la zona para explorar un alto el fuego.


La responsable de la diplomacia de EEUU, país que respalda a Israel en su ofensiva contra Hizbulá, se encontrará a su llegada hoy a la zona, cuando se cumple el decimotercer día de conflicto, con cada bando enrocado en sus posiciones.

En el bando de Hizbulá, su líder Hasán Nasralá, ha advertido en declaraciones que publica hoy el diario libanés "As-Safir" que "cualquier avance terrestre (de las tropas israelíes no tendrá ningún resultado político si no detiene el lanzamiento de misiles (contra Israel), algo que nunca sucederá".

Nasralá rehusó desmentir o confirmar las manifestaciones de ayer del ministro libanés de Asuntos Exteriores, Fauzi Saluz, de que los dos soldados israelíes capturados por Hizbulá se encuentran bien.

En el lado de Israel, el comandante en jefe del Ejército, el teniente general Dan Halutz, ha avisado en declaraciones que publica hoy la versión electrónica del diario Haaretz, que por cada ataque con cohetes que lance Hizbulá contra la ciudad israelí de Haifa, serán destruidas diez casas en el sur de Beirut.

En las últimas 24 horas los pilotos de la fuerza aérea israelí atacaron 270 objetivos en territorio libanés, indicaron fuentes castrenses.

En el escenario de los combates, en los enfrentamientos registrados hoy entre unidades militares israelíes y combatientes de Hizbulá en una zona situada entre las aldeas de Marun al Ras y Bint Jebel, ésta última feudo de la milicia chií, nueve soldados israelíes resultaron heridos leves, según fuentes castrenses.

El ejército israelí desmintió la información difundida hoy por la televisión Al Manar, portavoz de Hizbulá, de que sus milicianos habían destruido cinco tanques israelíes en la frontera.

Una portavoz militar israelí dijo a Efe que tal información carecía de fundamento.

Israel anunció que ayer capturó a dos combatientes de Hizbulá en Marun al Ras, tomada por el Ejército israelí tras varios días de combates encarnizados.

La toma de Marun al Ras y Bint Jebel tiene por objetivo controlar el sur del Líbano a lo largo de la frontera, para impedir que los milicianos de Hizbulá lancen sus cohetes contra el norte israelí.

También la aviación israelí continuó hoy los bombardeos contra objetivos en el Líbano y que hoy se concentran en la región de Tiro.

Anoche, al menos seis civiles, entre ellos un bebé, fueron heridos durante los bombardeos aéreos israelíes contra el campamento de Rachadiyeh, en la región de Tiro, en los que seis miembros de la Cruz Roja libanesa resultaron también heridos mientras socorrían a las víctimas.

A pesar de las operaciones militares israelíes, durante la jornada del domingo, los guerrilleros de Hizbulá dispararon más de 90 de sus cohetes, gran parte de ellos contra la ciudad portuaria e industrial de Haifa, donde murieron dos civiles y decenas resultaron heridos, además de causar cuantiosos daños.

Mientras, en Beirut la prensa indica que Nasralá entregó al Gobierno del primer ministro libanés, Fuad Siniora, una primera lista de presos libaneses, palestinos y de otros países para canjearlos por dos soldados israelíes secuestrados el día 12 de este mes de junio.

Un diputado de Hizbulá, Nawar Salhi, declaró hoy a Efe que la Resistencia Islámica, brazo armado de Hizbulá, "está preparada para un combate de varios meses" contra el Ejército israelí.

"Somos una resistencia popular frente al Ejército más poderoso de Oriente Medio", añadió Sahli, que no quiso confirmar ni desmentir las informaciones aparecidas en los medios israelíes sobre la captura de dos milicianos chiíes.

La Organización de la Conferencia Islámica (OCI) no celebrará la reunión de urgencia solicitada por el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, para adoptar una postura en la crisis en Oriente Medio, anunció hoy Malasia, que adujo la imposibilidad de preparar en tan poco tiempo una reunión con la asistencia de sus 57 miembros.