Conferencia de Roma pide intervención de una fuerza internacional de la ONU

   
26 de julio de 2006

Beirut/Jerusalén - Los países participantes en la Conferencia internacional sobre el Líbano celebrada hoy en Roma pidieron que se autorice "una fuerza internacional bajo el mandato de la ONU" para dar asistencia a la población libanesa.


En el documento final, los países participantes expresan su determinación de trabajar inmediatamente para lograr un alto el fuego que debe ser "duradero y permanente".

El ministro italiano de Exteriores y anfitrión de la conferencia, Massimo D'Alema, transmitió el compromiso de los participantes a "dar ayuda humanitaria inmediata al pueblo libanés".

D'Alema también anunció que los asistentes han alcanzado un acuerdo para convocar "lo antes posible" una conferencia internacional de países donantes para abordar la situación en el Líbano.

Por su parte, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, insistió en la importancia de "encontrar un marco político de entendimiento", y subrayó la necesidad de "implicar a Irán y Siria" para la resolución del conflicto.

La secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, coincidió en que Siria también tiene "responsabilidad" a la hora de solucionar a la crisis, e insistió en que este país debe respetar las resoluciones de la ONU que establecen el respecto de la soberanía e independencia política del Líbano.

Rice agregó que Arabia Saudí y Jordania, presentes en la conferencia, pueden tener a su vez "un importante papel" en la resolución del conflicto.

El primer ministro libanés, Fuad Siniora, afirmó que en la conferencia para analizar la crisis que su país vive con Israel se han hecho algunos progresos, pero queda mucho para un alto el fuego.

El primer ministro admitió la responsabilidad de la milicia chií Hizbulá (que capturó a dos soldados israelíes), pero aseguró que "había un plan bien preparado de reacción y represalias por parte de Israel, desproporcionado con lo ocurrido".

Fuera de Roma, pero en el ámbito de la Unión Europea, su presidencia ha convocado para el próximo 1 de agosto una reunión extraordinaria del Consejo de ministros de Asuntos Generales y de Relaciones Exteriores de la UE para analizar la situación en Oriente Medio, los resultados de la conferencia internacional de hoy y la visita que realizará una delegación de la UE mañana y pasado a la zona.

Mientras las acciones diplomáticas se suceden, también lo hacen los enfrentamientos, hoy encarnizados, entre ambas partes.

Desde primeras horas de la mañana se desarrollan violentos combates cerca de Tallet Masud, donde los Muyahidin (combatientes islámicos) destruyeron varios vehículos militares del enemigo y causaron numerosas víctimas en sus filas, incluidos varios muertos", informó Hizbulá, según la cadena de televisión Al Manar.

Esta información, no confirmada por Israel, apareció después de que el corresponsal de la televisión qatarí Al Yazira en el sur de Líbano informara de la muerte de al menos nueve soldados israelíes en combates registrados en las afueras de Bint Jebeil.

Sin embargo, fuentes militares israelíes manifestaron desde Jerusalén que en esos combates resultaron heridos diez soldados y unos cincuenta milicianos muertos.

Los milicianos libaneses dispararon hoy más de 30 de sus cohetes contra Naharía, Haifa, donde causaron cinco heridos, Carmiel, Safed, Ako (San Juan de Acre) y Maalot.

En el bando contrario, la radio pública israelí reveló que las tropas de infantería y de paracaidistas que operan desde hace dos días en el pueblo libanés de Bint Yebeil contra milicianos de Hizbulá sufrieron "muchas víctimas".

Los choques son tan encarnizados que las víctimas no han podido ser evacuadas todavía, agregó la emisora, que dio cuenta de una "emboscada" de los milicianos a los soldados, quienes desconocen la topografía del terreno en el que combaten.

Hasta este mediodía se informaba de más de diez heridos pero se cree que también hay muertos entre los soldados de infantería del cuerpo Golani, y del cuerpo de paracaidistas.

Fuentes militares, en cambio, informaban de alrededor de cuarenta muertos entre los milicianos islámicos del Líbano, de decenas de heridos, y de un número indeterminado de prisioneros en poder de las tropas que llevan dos días de combates en Bint Yebeil.

Los jefes militares en esa localidad decían ayer que sus subordinados habían tomado el control en Bint Yebeil, aunque seguía la resistencia de "decenas" de milicianos en distintos puntos.

Los combates en Bint Jebeil coincidieron con un grave ataque de la aviación israelí la pasada noche contra un puesto de la FINUL (Fuerza Interina de la ONU en el sur libanés), que acabó con la vida de los cuatro soldados que lo ocupaban.

De los 42 israelíes muertos hasta la fecha, 24 eran militares y 18 civiles.

Por su parte, las organizaciones no gubernamentales Campaña Suiza contra las Minas Antipersonas (CSMA) y Human Rights Watch (HRW) denunciaron que Israel utiliza en sus ataques en el Líbano bombas racimo, contrarias al derecho humanitario, e insistieron en su prohibición.

Ese tipo de munición contiene centenares de proyectiles que se dispersan una vez que explotan y, según recordaron las ONGs, su utilización viola el principio de la distinción entre objetivos militares y civiles.

Mientras los políticos apremian sus esfuerzos por parar los combates entre el ejército israelí y la milicia libanesa chií Hizbulá en el Líbano, la ayuda continúa llegando desde distintos frentes: El primer convoy con ayuda humanitaria de la ONU, integrado por diez camiones que transportan alimentos, medicinas y productos sanitarios y de higiene, salió hoy de Beirut con destino a Tiro, en el sur del país.

El convoy incluye además otros productos de urgente necesidad suministradas por organizaciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), que envió medicamentos para atender a unas 10.000 personas durante tres meses y UNICEF, que envió productos básicos para niños y mujeres.

La Comisión Europea (CE) anunció hoy que destinará 10 millones más en ayuda humanitaria a las víctimas del conflicto en el Líbano, así como otros 11 millones a "apoyar" la salida del país de unos 10.000 ciudadanos de países en vías de desarrollo, fundamentalmente asiáticos.

Por su parte, Francia destinará quince millones de euros adicionales a los cuidados de la población civil libanesa.

Asimismo, aterrizó en el Aeropuerto Internacional Rafic Hariri de Beirut un segundo avión militar jordano con un hospital de campaña para trasladar a 150 heridos a Amán, hacia donde ya salió otro avión, con otras 50 personas que requieren atención médica.

La pista marítima del aeropuerto de la capital libanesa ha sido reabierto parcialmente al tráfico para casos de emergencia, después de que la mayor parte del aeródromo quedara destruida como consecuencia de los ataques de la aviación israelí.

 
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