Annan convoca a Consejo Seguridad para que
inste a alto al fuego

   
30 de julio de 2006

Naciones Unidas - El secretario general de la ONU, Kofi Annan, instó hoy al Consejo de Seguridad a condenar el ataque israelí en Qana, en el que murieron al menos 57 civiles, y a que haga un llamamiento a un alto el fuego inmediato en el Líbano.

"Debemos condenar esta acción en los términos más firmes posibles", declaró manifestó Annan en una sesión de urgencia convocada por el Consejo.

Kofi Annan


"Estoy profundamente desalentado de que mis llamamientos a un inmediato cese de las hostilidades no hayan sido escuchados y el resultado es la pérdidas de más vidas inocentes y el sufrimiento de civiles inocentes", agregó.

Manifestantes en Beirut irrumpieron y prendieron hoy fuego en las dependencias del organismo en la capital libanesa en señal de protesta por la matanza de más de 50 civiles, la mayoría niños.

Annan indicó que el primer ministro libanés, Fuad Siniora, le comunicó que no se implicaría en más negociaciones diplomáticas hasta que no se detengan los ataques de Israel.

Un ataque israelí en la localidad libanesa de Qana causó hoy la muerte de al menos 57 personas, y entre ellas 37 niños.

Annan recordó que en los 18 días transcurridos desde que empezaron los enfrentamientos han muerto unos 600 libaneses por la ofensiva militar israelí, y medio millón han tenido que abandonar de sus casas para refugiarse en lugares seguros.

Casi 50 israelíes han muerto, de ellos 19 eran civiles y el resto militares, en las poblaciones del norte de Israel por cohetes lanzados por las milicia chií libanesa de Hizbulá.

"Es importante subrayar que el peso de la responsabilidad recae en ambas partes del conflicto y está claro que ambas han violado el derecho humanitario internacional", subrayó.

Reiteró que nadie duda del derecho de Israel a la legítima defensa, pero que la manera en que actúa "está causando muertes y sufrimiento en proporciones inaceptables".

Una vez más, Annan insistió en la necesidad de hacer un llamamiento urgente al cese de las hostilidades, para permitir el acceso de la ayuda humanitaria y la asistencia por parte de las víctimas.

Paralelamente, resaltó que se debe negociar un alto al fuego sostenible que incluya el fortalecimiento del gobierno del Líbano y el desarme de Hizbulá y la demarcación de las fronteras libanesas, incluidas las controvertidas Granjas de Cheba, ocupadas por Israel.

"La autoridad y reputación del Consejo están en juego. La gente se ha dado cuenta del fracaso a la hora de actuar con firmeza y rapidez durante la crisis", declaró.

Por su parte, Francia, que tiene este mes la presidencia de turno del Consejo, ha distribuido un proyecto de resolución para pedir el cese inmediato de las hostilidades y la apertura de un proceso político para un alto el fuego definitivo.

El embajador francés, Jean Marc de la Sabliere, indicó que el ataque a Qana "no se puede justificar" e hizo un llamamiento al Consejo para que empiece a trabajar en un plan para buscar una salida a la crisis.

De la misma manera se expresó el embajador británico, Emyr Jones Parry, quien dijo que el último ataque israelí "refuerza la necesidad de que la violencia debe acabar" y apoyó la idea de adoptar una resolución para pedir el alto el fuego para que sea aprobada lo antes posible.

Pese a las presiones de los países europeos y también árabes, EEUU todavía se resiste a cese del fuego, como hoy se pronunció su secretaria de Estado, Condolezza Rice, quien se encuentra de visita en la región de Oriente Medio.

Insisten que un alto el fuego ahora sería como volver a la situación anterior en el Líbano y que antes el ejército israelí debe acabar con Hizbulá. EFE