Matanza Qana anula visita Rice y provoca violenta manifestación

   
30 de julio de 2006

Beirut - La matanza de Qana, donde se teme que hayan muerto 55 personas, ha supuesto la cancelación de la visita de la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, a Líbano y ha sacado a las calles de Beirut a miles de manifestantes que han causado destrozos en la sede de la ONU en la capital libanesa.


Según la Cruz Roja Libanesa, que recogió el testimonio de un jeque (autoridad religiosa) de Qana, en el sur del Líbano, había 63 personas en el edificio bombardeado por la aviación israelí, de las que ocho han sido rescatadas heridas a primeras horas de la mañana, y desde entonces solo se han recuperado cadáveres.

A las 14.00 hora local (11.00 GMT), el portavoz de la Cruz Roja, George Katani, dijo a Efe que los servicios de rescate de varias instituciones habían recuperado 25 cadáveres, 16 de ellos niños.

Las televisiones libanesas y árabes mostraron varias imágenes de estos niños que yacían inertes entre los escombros, casi todos en pijama, pues supuestamente fueron sorprendidos en mitad del sueño por los bombardeos.

"Filmad esto para los europeos y los americanos. ¿Es esto la civilización que nos traen?", gritaba ante la LBC un hombre con una niña muerta en sus brazos.

"Esto es una carnicería, una carnicería", gritaban unas mujeres del pueblo, situado a unos 20 kilómetros de Tiro.

El ministro del Interior, Ahmed Fatfat, señaló que el edificio era utilizado como refugio en este pueblo que ya ha sido duramente castigado por bombardeos anteriores.

Para justificar el ataque, el primer ministro de Israel, Ehud Olmert, dijo que los habitantes de la localidad habían sido advertidos con octavillas de que debían abandonar Qana ante la inminencia de los bombardeos, y alegó que el pueblo es utilizado como base de operaciones de la milicia chií libanesa Hizbulá.

El primer ministro libanés, Fuad Siniora, al conocer las noticias del bombardeo en Qana, dio por anulada la visita que la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, tenía previsto realizar al Líbano.

"No hay lugar en este día triste para ninguna discusión que no sea un alto el fuego inmediato e incondicional, así como una investigación internacional sobre las masacres israelíes en Líbano ya", dijo Siniora a los periodistas.

La visita de Rice no había sido oficialmente anunciada, pero el presidente de EEUU, George W.Bush, había dicho ayer que enviaba a Rice a la zona a hablar con israelíes y libaneses sobre una posible salida a la crisis.

EEUU, alineado con Israel, se niega de momento a exigir un alto el fuego inmediato como principio de toda negociación, como pide el Líbano.

Poco antes del mediodía, y mientras organizaciones humanitarias y periodistas se dirigían a toda prisa a Qana para investigar lo sucedido, miles de manifestantes salían al centro de Beirut a manifestar su cólera convocados espontáneamente por Hizbulá.

Los manifestantes se concentraron ante la sede la ONU en Beirut, un edificio moderno acristalado y rodeado de vallas de hormigón, unas vallas que no impidieron que dos docenas de personas penetraran en el mismo y destrozaran cristales, palmeras, ordenadores, sillas y mesas, dejando la planta baja hecha añicos.

Los empleados de la ONU que en ese momento se encontraban en el interior del edificio tuvieron que buscar refugio en los sótanos, y los destrozos solo cesaron cuando el presidente del Parlamento, Nabih Berri, ocasional aliado de Hizbulá en estos días, pidió calma a los manifestantes por el bien del Líbano.

La manifestación continuó en las afueras del edificio, y a ella se sumaron cientos de personas llegadas de las escuelas de Beirut donde viven como refugiados.

"Nasrala, destruye Tel Aviv", "Muerte a América", "Todos somos la Resistencia", gritaban los manifestantes, muchos de ellos portando pancartas con mensajes como "¿Qué culpa tienen los niños?" o "Sus bombas inteligentes matan niños".

Cientos de estos manifestantes continuaron luego la protesta espontáneamente por las calles de Beirut, enarbolando banderas de Hizbulá y coreando gritos favorables a la "Resistencia Islámica", el brazo armado de esa milicia chií. EFE