“Los ladrones del Estado se instalaron con visas de inversionistas”. Cardenal

   
  • “¡Qué pena ver a los candidatos a una Presidencia prometer que van a tener tantos miles de empleos, y lo que se crea con la globalización más bien es desempleo!”.
 
04 de septiembre de 2006

Costa Rica - El cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa, arremetió ayer contra la globalización y la privatización en el marco de la Segunda Semana Social que se desarrolla en Costa Rica.

Con una enorme sonrisa y satisfecho de estar en Costa Rica, donde dijo tener muchos amigos, ayer el cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa (Honduras), atacó duramente las estructuras económicas que se gestan en medio de la globalización.

Cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga.


La alocución del Cardenal formó parte de la agenda de la Segunda Semana Social de la Arquidiócesis de San José, que se desarrolló en el Hotel Corobicí de la capital josefina.

Ovacionado por el centenar de asistentes a su conferencia, el que fuera fuerte candidato para ocupar la silla de Sumo Pontífice -tras la muerte de S.S. Juan Pablo II- arremetió contra el neoliberalismo, al que calificó como una “macabra” ideología.

Globalización es exclusión
“Hoy día con la globalización, muchos han experimentado la exclusión.

Antiguamente, en tiempos de la Conferencia de Medellín con la famosa teoría de la dependencia, se hablaba de la marginación. Al margen, pero al menos había un espacio”, aseguró el cardenal Rodríguez en su discurso.

Dijo que América Latina “cuenta” a la hora de la ejecución de políticas de desarrollo, pero no así en el momento del diseño y de la evaluación.

Y en ese sentido señaló como “con respecto a Europa (...) no tenemos tanta importancia. La Unión Europea hizo que Europa se refugiara en sí misma y aceptara mantener contactos en industrias estratégicas, especialmente en aquellas vinculadas al medio ambiente”.

Rodríguez Maradiaga insistió en que las naciones de la región son percibidas únicamente como consumidores de bienes suntuarios y de armas, donde citó los casos de Venezuela, Brasil y Chile.

Irónicamente señaló a América Latina como “el lugar de inversión con
rendimientos seguros, como trabajo barato en la gran maquiladora que nos estamos convirtiendo, como el lugar donde el corrupto más poderoso encuentra un interlocutor que le hará el contrapunto favorable para que su negocio resulte”.

En cuanto a las promesas surgidas desde las campañas políticas por una mejoría en las condiciones de subsistencia, Rodríguez Maradiaga lamentó: “¡Qué pena ver a los candidatos a una Presidencia prometer que van a tener tantos miles de empleos, y lo que se crea con la globalización más bien es desempleo!”

Democracias débiles y cuna de corruptos
El cardenal Rodríguez mostró su preocupación por el deterioro de las
democracias en la región y el desencanto de los ciudadanos, ante los cada vez más cotidianos actos de corrupción, donde los políticos son los principales protagonistas.

“No podemos olvidar el día en que las democracias comenzaron a morirse.

Crearon tantas expectativas y ¡nada!”, dijo y agregó que “estas democracias no arreglaron las carencias de muchos en cuanto a las necesidades básicas pasivas (salud, comida, vestido, casa), ni a las necesidades básicas activas (educación)”.

Eufórico el Cardenal hondureño dijo que hay naciones centroamericanas donde se instalaron los “ladrones del Estado con visas de inversionistas”, e instó a abrir las puertas a quienes generen inversión con ingresos “sanos”.

Privatización: vender la casa propia
El cardenal hondureño arremetió también contra la nueva corriente de ideología económica que “ha quitado de su lugar al verdadero Dios y ha puesto al peor de los ídolos (..) el mercado, adoran al mercado y divinizan al mercado y piensan que de él van a venir todas las soluciones”.

Lanzó una advertencia severa a las naciones que caminan hacia la privatización de los bienes públicos advirtiendo los “horrores” en que han caído otros países y los ingentes esfuerzos que realizan por recuperar lo perdido.

“Se privatizan los bienes públicos vendiéndolos a bajos precios y algunas de estas democracias ya se preparan para recomprarlos en condiciones onerosas para el tesoro público. Decía un amigo mío: el que vende su casa, está condenado a alquilar el resto de su vida”, acotó.

Integración no camina
El cardenal Rodríguez Maradiaga puso sobre el tapete el tema de la integración de América Latina y la etapa política que vive la región.

“No nos engañemos, políticamente Latinoamérica está pasando por un mal momento. Si seguimos por donde vamos, no encontraremos una salida. Es preciso entender que se nos agotaron los libretos, que hemos sido superados, que de nada sirve dolerse ni vale la pena salir a buscar a los culpables”, dijo retando a la audiencia.

Instó a los latinoamericanos a salir de una corriente de negativismo y
buscar opciones para enfrentar los procesos de deterioro que campean en la región y que permita vivir la globalización sin perder el sentido regional.

Ingobernabilidad campea

Dentro de este complicado panorama para América Latina, el Arzobispo de Tegucigalpa advirtió la amenaza de la ingobernabilidad desde las cúpulas de poder.

“¿Qué es lo que está pasando? La dirección sin rumbo de una sociedad en donde gobernar se ha convertido en administrar problemas y no en solucionarlos”, señaló.

Rodríguez Maradiaga lanzó finalmente un mensaje de esperanza, basado en la doctrina social de la Iglesia.

“América Latina es la región de la esperanza pero no por ingenuidad, ni tampoco por no darnos cuenta de los problemas. Aún podemos construir historia. Hay un principio que se originó en el fútbol: al que no hace los goles, se los hacen. Y al que no hace política, se la hacen”, señaló.


Tomada de: www.prensalibre.co.cr