Bush reconoce la existencia de cárceles secretas de la CIA

   

06 de septiembre de 2006

Washington - El presidente de EEUU, George W. Bush, reconoció hoy por primera vez que la CIA tiene cárceles secretas en distintos lugares del mundo, en las que los servicios secretos han interrogado a importantes sospechosos de terrorismo.


Bush aseguró, en un discurso pronunciado en la Casa Blanca, que el "pequeño número" de detenidos en esas instalaciones incluye a responsables de la planificación de los atentados del 11 de septiembre del 2001 contra Washington y Nueva York.

Además, en esos centros secretos están también detenidos responsables de atentados contra intereses estadounidenses en Yemen, Kenia y Tanzania.

"La fuente más importante de información sobre dónde se esconden los terroristas y lo que planean son los propios terroristas", aseguró Bush.

Según el presidente, "fue necesario trasladar a esos terroristas a un ambiente en el que pudieran ser mantenidos en secreto, interrogados por expertos y, cuando resultase apropiado, perseguidos por sus actos terroristas".

Hasta hoy, el Gobierno estadounidense no había reconocido oficialmente la existencia de las cárceles secretas de la CIA de las que se supo el año pasado por un artículo publicado por el diario "The Washington Post".

Por otro lado, Bush confirmó también el traslado de los 14 sospechosos de terrorismo en esas cárceles secretas a la base de Guantánamo (Cuba).

Añadió que tan pronto como el Congreso autorice las comisiones militares que él propone para realizar juicios contra esos presuntos terroristas, los detenidos podrán "hacer frente a la justicia".

Indicó que las comisiones se establecerán de forma que protejan la seguridad nacional, al tiempo que garanticen un juicio justo a los acusados.

Aseguró que esos procedimientos "reflejarán la realidad" de que Estados Unidos es "una nación en guerra".

El Tribunal Supremo declaró ilegales en junio las cortes militares especiales creadas para juzgar a los presos en la base de Guantánamo.

Bush ha insistido en que su capacidad de comandante en jefe durante una guerra le confiere la facultad de establecer estas cortes, que han funcionado de acuerdo con unas reglas extraordinarias que limitan los derechos del acusado.

Pero según la máxima corte del país, el presidente estadounidense se ha excedido en sus atribuciones. EFE