El 18 por ciento de mujeres inmigrantes en EEUU
vive en la pobreza

   

06 de septiembre de 2006

Washington - Casi una de cada cinco mujeres inmigrantes en EEUU vive en la pobreza y la mitad ha denunciado en alguna ocasión abusos físicos o sexuales, según un informe del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA, en inglés) presentado hoy.


Además, también es pobre un tercio de los hogares en los que una inmigrante es la cabeza de familia, explicó María José Alcalá, autora del informe "Un pasaje a la esperanza: Mujeres y migración internacional".

"La migración puede ser una situación en la que todos ganan, los países de origen y los de destino, pero para eso hace falta que se protejan unos derechos que ahora mismo están siendo vulnerados", aseguró Alcalá en la presentación del estudio, que tuvo lugar en Washington.

A pesar de las duras condiciones que tienen que soportar, las mujeres supusieron el 54,6 por ciento de los nuevos residentes en EEUU en 2005, según los datos del Censo.

Este porcentaje supera la media en todo el mundo, que alcanza el 49,6 por ciento, aunque en la mayoría de países desarrollados se registra un predominio de la migración femenina.

Otra de las conclusiones del informe anual del UNFPA es que las mujeres mandan una mayor proporción de su sueldo a sus países de origen en forma de remesas, pero en términos totales ese dinero es inferior al que mandan los hombres.

"¡Sólo pueden mandar dinero si se les paga!", protestó enérgicamente la representante demócrata por Nueva York Carolyn Maloney, quien llamó la atención sobre el gran problema del tráfico sexual.

La industria del tráfico sexual es el tercer negocio más lucrativo en el comercio ilícito internacional, después del de armas y el de drogas.

Según los datos de Maloney, sólo la venta inicial de las mujeres representa unos benefic

os superiores a los 12.000 millones de dólares al año.

En este sentido, la congresista anunció que planea presentar un paquete legislativo con el objetivo de luchar contra la explotación sexual contra mujeres y niñas, en el que destaca la creación de un "impuesto a proxenetas", para que sea la Oficina recaudadora del Gobierno la que persiga estas actividades.

La primera autora de este estudio, publicado en 1993, y directora del Instituto de Políticas de Migración, Kathleen Newland, resaltó que, pese a constituir la mitad de la inmigración, las mujeres continúan siendo las "grandes invisibles" en este asunto.

Esto sucede porque muchas veces, en vez de entrar saltando una verja o atravesando un desierto, ellas utilizan documentación falsa u otras técnicas menos "vistosas", dijo Newland.

El estudio también pone de relevancia que, frente a la creencia generalizada, los inmigrantes no son los más pobres en sus países, sino los que tienen recursos para salir de ellos.

Sin embargo, pese a estos datos, según un reciente informe del Centro Hispano Pew, EEUU es el único país industrializado en el que el número de mujeres inmigrantes, en lugar de aumentar, ha descendido en los últimos 25 años.

De acuerdo con ese estudio, que se basó en datos del Censo, la causa de este desequilibrio es el aumento de inmigrantes indocumentados en los últimos años, que son hombres en su mayoría, explicó a Efe el autor de la investigación, Richard Fry.

El 58 por ciento de los más de 11 millones de indocumentados en EEUU en 2005 era de sexo masculino, frente al 42 por ciento de mujeres. EFE