Republicanos del Senado prometen resistir medida
contra Rumsfeld

   

06 de septiembre de 2006

Washington - Los republicanos, que controlan el Senado de EEUU, reiteraron hoy su "plena confianza" en el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, mientras la oposición del Partido Demócrata prepara una enmienda para exigir su renuncia.

Una fuente de los demócratas, que pidió el anonimato, confirmó hoy a Efe que el líder de la minoría demócrata del Senado, Harry Reid, tiene previsto presentar hoy una enmienda que exige la destitución de Rumsfeld como parte de una crítica global sobre la guerra de EEUU en Irak.

Donald Rumsfeld.


La medida sería debatida en el pleno del Senado hoy, pero los republicanos han dejado claro que bloquearán cualquier esfuerzo en contra del jefe del Pentágono.

La medida, que es una resolución no vinculante, "expresaría la pérdida de confianza en la política de la Administración Bush hacia Irak, y una pérdida de confianza en el secretario Rumsfeld", según reza un borrador del documento.

Para frenar la votación de la medida, los republicanos recurrirán a una táctica parlamentaria al insistir en que la moción de censura no está directamente relacionada con un proyecto de ley de gastos de defensa que debate el Senado hoy.

Ante el frente unido que han forjado los republicanos, los demócratas tampoco tendrán buena suerte con esta enmienda en la Cámara Baja, según observadores. Pero los demócratas replican que este esfuerzo "es mucho más que la figura de Rumsfeld".

"El propósito de la enmienda es que el Senado se exprese sobre el manejo de (la guerra en) Irak y pedir que el Gobierno cambie de estrategia", añadió la fuente legislativa del Partido Demócrata.

"La renuncia de Rumsfeld es simplemente una acción que puede tomar el presidente (George W. Bush) para indicar que entiende este mensaje", subrayó la fuente, al indicar que los republicanos prefieren recurrir a tácticas parlamentarias dilatorias en vez de hacer frente a esta polémica.

Mientras, los republicanos se deshacen en elogios hacia la labor que ha desempeñado Rumsfeld como titular del Pentágono.

En varios programas de la televisión estadounidense, el líder de la mayoría republicana del Senado, Bill Frist, remachó que tiene "plena confianza" en Rumsfeld, a quien describió como alguien con firme liderazgo, que actúa sin titubeo y "dice las cosas como son".

Para fortalecer la seguridad nacional se requiere de un liderazgo firme y eso es lo que ha aportado Rumsfeld, agregó el líder republicano en un programa de la cadena NBC.

"Si la medida llega al pleno, será derrotada", sentenció.

La Casa Blanca también ha salido a defender al secretario de Defensa y ha dicho que criticar el liderazgo de Rumsfeld puede ser una buena "jugada política" pero es, de entrada, una estrategia fallida.

"El enemigo...son los terroristas. Es Al Qaeda, no Donald Rumsfeld", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow, a la cadena de televisión estadounidense Fox, tras calificar a Rumsfeld como el arquitecto de una "transformación" de la institución castrense.

Al bloquear la votación de la enmienda demócrata, los republicanos evitarían además el tener que ventilar en público sus desacuerdos sobre la evolución del conflicto bélico en Irak, que ya ha costado la vida a más de 2.600 soldados estadounidenses y decenas de miles de civiles iraquíes.

No obstante, algunos republicanos, como el legislador Chris Shays, de Connecticut, han criticado abiertamente lo que considera como la falta de avances en la democratización y estabilidad del país árabe desde el año pasado.

"Desde enero, hemos visto muy poco progreso, porque los políticos, no los militares, en Irak no están dispuestos a tomar decisiones difíciles", observó Shays en un programa de la cadena Fox.

La guerra en Irak, que ha causado gran descontento entre la población -y una caída de la popularidad de Bush en las encuestas- se perfila como uno de los asuntos más importantes en los comicios legislativos del próximo 7 de noviembre.

En esas elecciones, se renueva la totalidad de la Cámara de Representantes y una tercera parte del Senado.

Los republicanos controlan ambas cámaras desde 1994, pero los demócratas intentan capitalizar el descontento popular con la guerra para recuperar, con tan sólo 15 escaños adicionales, el dominio de la Cámara Baja. EFE