Bush: lucha contra terrorismo es "misión de nuestra generación"

   

12 de septiembre de 2006

Washington - El presidente de EEUU, George W. Bush, aseguró hoy que el combate contra el terrorismo es "la misión de nuestra generación" y pidió unidad para luchar contra esa lacra, al cumplirse el quinto aniversario de los atentados del 11-S, .

En un discurso de poco más de un cuarto de hora desde el Despacho Oval, el presidente estadounidense repasó cómo ha evolucionado la situación desde aquellos atentados que se cobraron la vida de cerca de 3.000 personas en Nueva York, Washington y Pensilvania y afirmó que la lucha contra el terrorismo no ha hecho más que empezar.

El combate contra el terrorismo representa "la lucha ideológica decisiva del siglo XXI y la misión de nuestra generación", sostuvo Bush, en un discurso de tono sombrío en el insistió en que, pese a todo, EEUU se impondrá y los líderes terroristas como Osama bin Laden serán capturados.

Bush dedicó un capítulo especial dentro de su discurso a la guerra en Irak, que defendió con insistencia pese a que reconoció la existencia de "errores" en el pasado.

"Sean cuáles sean los errores que se hayan cometido en Irak, el peor error sería pensar que si nos retiramos, los terroristas nos dejarán en paz", insistió el presidente, quien reiteró que EEUU no saldrá de ese país "hasta que hayamos acabado el trabajo".

"Irak será un país libre y un aliado firme en la lucha contra el terrorismo", continuó.

En su repaso a la situación, Bush recordó que desde el 11-S no se ha producido otro ataque terrorista en suelo estadounidense, pero los terroristas "no han permanecido ociosos", como lo demuestra el plan desmantelado en agosto para atentar contra aviones entre el Reino Unido y EEUU.

La guerra contra el terrorismo, aseguró, "es una lucha por la civilización. Combatimos por mantener el estilo de vida que disfrutan los países libres", sostuvo el presidente estadounidense.

El disidente saudí Osama bin Laden, líder de la red Al Qaeda, se encuentra aún fugitivo pero "nuestro mensaje es claro: no importa cuánto tiempo haga falta, EEUU le encontrará y le llevaremos ante la justicia", prometió.

Precisamente, este domingo el periódico "The Washington Post" afirmaba que las pistas sobre el paradero de Bin Laden "se han enfriado" desde la invasión estadounidense de Afganistán y no se han recibido indicios fiables desde hace dos años.

Pero, según Bush, "derrotaremos a nuestros enemigos, protegeremos a nuestro pueblo y convertiremos el siglo XXI en una era dorada de libertad humana".

Para ello, hizo un llamamiento a la unidad de los ciudadanos: "Ganar esta guerra requerirá los esfuerzos decididos de un país unido", apuntó, antes de instar a los estadounidenses a "dejar de lado nuestras diferencias, y colaborar para superar la prueba a la que la historia nos ha sometido".

Una encuesta difundida hoy por la cadena CNN afirma que la cifra de estadounidenses que culpa al gobierno de Bush por los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 ha subido del 30 a casi el 50 por ciento en cuatro años.

La guerra en Irak, cuya desaprobación ha crecido gradualmente entre los ciudadanos, y la lucha contra el terrorismo se perfilan como dos de los grandes temas en la campaña de cara a las elecciones legislativas de noviembre, donde están en juego un tercio del Senado y toda la Cámara de Representantes.

El discurso de esta noche culminó una jornada que Bush dedicó por completo a participar en actos conmemorativos de los atentados del 11-S.

Bush comenzó la jornada en Nueva York junto a la primera dama, Laura Bush, con una reunión con las fuerzas de seguridad y voluntarios que acudieron a socorrer a las víctimas tras el atentado contra las Torres Gemelas.

Tras una breve parada en Shanksville (Pensilvania), donde se precipitó un avión cuando los pasajeros intentaban arrebatar el control a los terroristas, el presidente concluyó su periplo en el Pentágono, en las afueras de Washington, para rendir homenaje a los casi 200 militares y civiles muertos al estrellarse otro de los aviones. EFE