El Papa aclara sus palabras y espera calmar los ánimos

   

16 de septiembre de 2006

Roma - Benedicto XVI dijo hoy que el pasaje de su discurso en la Universidad alemana de Ratisbona que ha causado críticas en el mundo islámico era una cita de un texto medieval que no expresa su pensamiento personal y espero que la explicación del "auténtico sentido de sus palabras" sirva para "calmar los ánimos".


Benedicto XVI, antes del rezo del Angelus, indicó que estaba "vivamente afligido por las reacciones suscitadas por un breve pasaje" de ese discurso "considerado como ofensivo para la sensibilidad de los creyentes musulmanes".

Tras aquel discurso, líderes religiosos islámicos de todo el mundo han manifestado fuertes críticas por una referencia en el texto al profeta Mahoma y exigieron que el Papa se disculpase.

Benedicto XVI indicó que aquel fragmento de su discurso era "una cita de un texto medieval, que no expresa en ningún modo mi pensamiento personal".

El nuevo secretario de Estado, Tarcisio Bertone, hizo ayer una declaración en la que explicó, según dijo el Papa, el "verdadero sentido" de sus palabras.

"Espero que esto sirva para calmar los ánimos y aclarar el verdadero sentido de mi discurso, que en su totalidad era y es una invitación al diálogo franco y sereno con gran respeto recíproco", agregó.

Bertone explicó ayer que la cita del emperador bizantino Manuele II Paleólogo (1391) con palabras críticas a Mahoma, el Papa la usó como "una oportunidad para desarrollar, en un contexto académico", algunas reflexiones para concluir "con un claro y radical rechazo de la motivación religiosa de la violencia, venga de donde venga".

El Papa, al asomarse al balcón de su residencia veraniega de Castelgandolfo, fue acogido con grandes aplausos y arropado por los numerosos fieles que asistieron al rezo de Angelus.

Benedicto XVI, que comenzó hablando de su reciente viaje apostólico a su Baviera (Alemania) natal, que describió una "fuerte experiencia espiritual", tuvo que interrumpir varias veces su palabras a causa de la intensa lluvia que comenzó a caer y que mojaba a los fieles.

"Lo siento por esta lluvia", dijo el Papa a los presentes, "esperemos a que pare un poco", tras lo que añadió sonriendo que "el agua es también un signo del Espíritu Santo".

Las medidas de seguridad que rodean Castelgandolfo fueron incrementadas hoy después de las amenazas formuladas a través de internet por el grupo armado iraquí ejército de los muyaidines.

Ese grupo aseguró en su mensaje que "su cruz en el centro de Roma será destruida" y que la capital italiana "será conquistada por el ejército de Mahoma y asistirán a la destrucción de su Vaticano".

Los expertos italianos antiterroristas que analizaron el mensaje que contiene las amenazas y lo consideran digno de "máxima atención".

El Ministerio italiano del Interior aumentó hoy el nivel de seguridad en el país por esas amenazas y en una circular enviada a todos jefes superiores de Policía se invitó a intensificar las investigaciones y controles en los ambientes del radicalismo islámico.

La circular dice que "no se pueden excluir, en el territorio nacional, que se verifiquen parecidas manifestaciones de desacuerdo, así como acciones violentas", como las registradas en algunos países islámicos.

Antes de las palabras del Papa, se habían producido dos nuevos ataques a iglesias cristianas en Cisjordania, y las escuelas teológicas iraníes cerraron sus puertas como protesta.

Además, ayer el rey Mohamed VI de Marruecos llamó a consultas, a su embajador ante el Vaticano debido a lo que consideró como "declaraciones ofensivas" de Benedicto XVI respecto al Islám y le dirigió un mensaje escrito en "reacción de protesta".

El Papa tiene previsto realizar una visita a Turquía del 28 al 30 de noviembre y hoy el secretario de Estado vaticano, citado por la agencia Ansa, indicó que: "espero que se haga. Hasta ahora no hay motivos para no hacerlo".