Tragedia en el mar

   
  • Cinco miembros de una misma familia perecieron ahogados en Tela
17 de septiembre de 2006

Tela - Cinco miembros de una misma familia, entre estos tres hermanos y dos primas, perdieron la vida ayer al mediodía, tras ser “tragados” por las embravecidas aguas del mar Caribe, mientras bañaban cerca del desaparecido muelle de este puerto, como parte de una excursión de un colegio público de la colonia “López Arellano” de Choloma, Cortés.


En el acto pereció el ebanista Orlando Antonio Tercero Velásquez (35), originario de la aldea San Judas, El Corpus, Choluteca y residente en la cholomeña colonia “Victoria”. De igual manera, sus hermanas menores, Belsy Marbeli (14) y Gladys Onoria (13), residentes en la también colonia cholomeña “Las Torres”.

En iguales circunstancias falleció, su prima Mirna Azucena Velásquez (25), residente en la aldea antes mencionada, quien recién había llegado a la costa Norte, sólo a pasear.

Asimismo, otra prima identificada como Orbilicia Dixiana Pérez (21), originaria de la aldea El Guajiniquil, El Corpus, quien vivía en la misma casa de sus parientes, porque cursaba el primer año de la carrera de Administración de Empresas, mediante el sistema de Educación Media a Distancia, que funciona los fines de semana en el instituto público “Manuel Pagán Lozano” de la colonia “López Arellano”.

Esta precisamente les vendió los boletos a los demás familiares para que fueran a la excursión, organizada por los colegiales para recaudar 40 mil lempiras que necesitan como “capital semilla”, para instalar en el último año una microempresa para poder graduarse.

Estos salieron a las 6:00 de la mañana llevando dos autobuses llenos de excursionistas y durante la mañana todo fue alegría y tranquilidad, pues disfrutaban de un día de sol, mar y arena.

Sin embargo, al mediodía, los cinco parientes bañaban y jugaban con una pelota, sin saber nadar, cerca del desaparecido muelle, cuando una inmensa ola, seguida de un remolino, se los “tragó” en cuestión de minutos, muriendo al instante. Los únicos que se salvaron de la familia, fueron Reynaldo Otoniel (19) y Mauricio Rodiney Tercero Velásquez (7), quienes prefirieron quedarse en la playa.

El pequeño relató a sus familiares que se formó un remolino y que Orlando Antonio, levantaba las manos y gritaba pidiendo auxilio, pero luego desapareció junto a los demás.

Los cadáveres fueron rescatados en horas de la tarde por cuerpos de socorro y tras el reconocimiento de ley, las autoridades se los entregaron a sus parientes, quienes los llevaron a la colonia donde residían, para ser preparados y trasladarlos anoche mismo a sus comunidades de origen, en medio del dolor.

Para hoy o mañana tienen previsto darles cristiana sepultura, mientras que la casa de la familia, al igual que un billar donde fueron velados por unas horas, se vieron abarrotados por una gran cantidad de amigos y vecinos que lamentaron la tragedia.

Por otro lado, algunos alumnos indicaron que el director de la jornada les había autorizado verbalmente la excursión, porque era un fin de semana feriado.

Sin embargo, el profesor José Dimas Fernández, dijo que las autoridades del colegio no autorizan excursiones a partes muy largas y les tienen advertido a los estudiantes, que son mayores de edad, que si lo hacen, los riesgos corren bajo su responsabilidad.

Refirió que cuando se trata de lugares cercanos, se les pide que lleven un bombero, una enfermera y algunos profesores, con los que, se debe establecer un plan de emergencia en caso de una eventualidad.

Tomado de la Tribuna.hn