Desarticulan poderosa banda dedicada a tráfico humano

   

20 de septiembre de 2006

El Paso (Texas) - Agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas de EEUU (ICE en inglés) dieron un duro golpe al tráfico de personas al detener a 27 miembros de una red internacional en El Paso, tras cuatro años de seguirles la pista.


Los 27 detenidos, en su mayoría mexicanos del área de Ciudad Juárez-El Paso, enfrentan hoy cargos formales por conspiración para traficar con inmigrantes indocumentados, darles alojamiento, transportarlos e inducir a la realización de ese delito. La fiscalía federal del Distrito Oeste de Texas también los acusa de lavado de dinero.

Las autoridades identificaron a Ofelia Márquez Chávez, alias "Ofelia Deal"; María Luisa Chávez, alias "La China"; y Luis Carlos Fierro, alias "José Rivas", todos residentes de la ciudad de El Paso, como los presuntos cabecillas de la organización.

Los presuntos coyotes, que fueron arrestados el pasado 5 de septiembre, tenían relación con personas del interior de México que enviaban a los potenciales inmigrantes indocumentados hasta la frontera para ponerlos en contacto con los integrantes de esta banda.

La operación comenzaba en Ciudad Juárez (México), donde hospedaban a los inmigrantes en casas, hoteles y moteles para después ayudarlos en el cruce ilegal a EEUU.

Los indocumentados eran alojados en casas-bodega y en hoteles de El Paso, para luego ser transportados en camiones de carga o en vehículos particulares a ciudades como Albuquerque (Nuevo México), Chicago (Illinois), Dallas (Texas) y Nueva York.

De acuerdo con documentos de la corte del juez Frank Montalvo, del Distrito Oeste de Texas, la banda de presuntos "coyotes" ingresó al menos a 300 indocumentados, incluidas mujeres embarazadas y menores de edad, desde junio de 2002 hasta el pasado mes de agosto.

Estas personas eran escondidas en cargamentos de mercancía por conductores de camiones de carga pesada que eran reclutados por la organización.

Los chóferes, según los documentos de corte, recibían pagos de hasta 300 dólares por cada indocumentado que transportaban a diversos puntos del país.

Asimismo, en dichos documentos, se dan a conocer llamadas telefónicas entre los supuestos polleros y agentes encubiertos, que sugieren que la organización sobornaba a agentes de la Patrulla Fronteriza para que permitieran el paso de los grupos.

Los agentes fronterizos al parecer cobraban 300 dólares por inmigrante, y mil dólares por camión.

La investigación se llevo a cabo a través de agentes encubiertos del ICE. La acusación establece que los miembros de la organización realizaban envíos de dinero a México continuamente para evitar que éste se acumulara en el sector estadounidense de la frontera. EFE