CORRUPCIÓN

Starkman deja la ENEE
acosado por denuncias

   

22 de septiembre de 2006
Redacción Proceso Digital

Tegucigalpa - Acosado por las denuncias de irregularidades en su contra, el hasta ahora ministro de Inversiones y gerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), Leo Starkman, presentó hoy su renuncia irrevocable al presidente Manuel Zelaya, con lo cual se convierte en el quinto alto funcionario del Estado que deja el barco del “Poder Ciudadano”.

Leo Starkman.

Starkman deja la gerencia de la cuestionada ENEE a menos de siete meses que el empresario Juan Bendeck renunciara a ese mismo cargo por malentendidos con el presidente Zelaya y algunos de sus cercanos colaboradores, a quienes acusó, en su momento de orillarlo a dimitir.

La deserción de Starkman fue confirmada por el propio presidente Zelaya en una conferencia de prensa ofrecida este viernes en Casa de Gobierno, tras su regreso de Estados Unidos. Su secretario privado, Raúl Valladares, fue el encargado de dar lectura a la misiva en donde comunicaba su retiro del gobierno.

En los últimos días, Starkman era investigado por la Fiscalía Contra la Corrupción por el supuesto otorgamiento y pago de un jugoso contrato de consultoría por 850 mil lempiras al consultor Julio César Anariba Quiñónez

La denuncia provino del mismo Partido Liberal, específicamente de los consejos municipales del Distrito Central, quienes han realizado auditorías a varias instituciones del Estado.

Según las bases liberales, el gerente de la ENEE contrató al consultor Anariba Quiñónez para que en un espacio de dos meses elaborara informes técnicos, a cambio del pago de 850 mil lempiras.

También fue denunciado por adeudar millonarias sumas de dinero a BAC Credomatic, banco Cuscatlán y al empresario sampedrano Carlos Urbizo Solís y por emitir cheques sin fondos para honrar esos compromisos.

En los últimos meses, el joven y cuestionado funcionario había quedado como una simple figura decorativa, luego que una Comisión Interventora, nombrada por el Poder Ejecutivo, se hizo cargo de la administración y dirección de la estatal Empresa de Energía Eléctrica.

Starkman se suma a la larga lista de funcionarios que dimitieron de sus cargos en los últimos meses, entre los que se cuentan al ex gerente de la ENEE , Juan Bendeck; el ministro de Salud, Orison Velásquez; el ministro de Finanzas, Hugo Noé Pino; el secretario general de Salud, Denis Castro, y el gerente de la Empresa Nacional Portuaria (ENP) Manuel Arriaga Yacamán.

En la misiva de renuncia enviada al Presidente, Starkman argumenta que la decisión la hizo a raíz de las noticias publicadas recientemente por los medios de comunicación, “en las que maliciosamente se cuestiona mi gestión y se trata de manchar mi imagen como funcionario público”.

“Si bien es cierto los eventos denunciados en los medios se han dirigido contra la sociedad anónima de la que formo parte y no directamente contra mi persona, considero prudente mi salida de la estructura del gobierno a fin de evitar los señalamientos en mi perjuicio y que repercutan en la buena imagen y correcto desenvolvimiento del presidente Zelaya”, agrega la carta.

El presidente Zelaya no precisó si aceptaría la renuncia de Starkman, pero anunció que se reunirá con su equipo de colaboradores para adoptar una decisión al respecto. Se da por descontado que el gobernante aceptara la dimisión.