Autoridades aeroportuarias relajarán medidas de seguridad

   

25 de septiembre de 2006

Washington - Las autoridades aeroportuarias de EEUU anunciaron hoy que relajarán las medidas de seguridad impuestas tras frustrarse en agosto un supuesto complot terrorista y a partir de mañana se podrán llevar geles y líquidos bajo ciertas condiciones.


El complot consistía en el derribo de aviones comerciales en pleno vuelo desde Gran Bretaña hacia Estados Unidos.

Desde mañana los pasajeros podrán subir a bordo en su equipaje de mano "líquidos, aerosoles y geles en botes de 87 mililitros metidos en pequeñas bolsas transparentes", aseguró hoy el secretario adjunto de la Administración para la Seguridad en el Transporte (TSA) de EEUU, Kip Hawley.

En una conferencia de prensa celebrada en el aeropuerto nacional Ronald Reagan de la capital estadounidense, Hawley informó de que también se permitirá subir a bordo de los aviones las bebidas adquiridas en la llamada "zona de seguridad", que es la posterior a los puntos de chequeo y "rayos x".

También se podrán subir a bordo en el equipaje de mano y en las bolsas de plástico pequeñas otros objetos como brillo de labios y cremas de mano.

"Tras la prohibición inicial a estos objetos, hemos aprendido lo suficiente de la investigación realizada por Gran Bretaña, tras frustrase el supuesto complot, como para garantizar que los líquidos en pequeñas cantidades son seguros para pasar la seguridad aeroportuaria", agregó Hawley.

Hawley subrayó, además, que el relajamiento de las medidas de seguridad se ha decidido por otras adicionales "que hemos adoptado en los aeropuertos".

El secretario adjunto de la Administración para la Seguridad en el Transporte (TSA) de EEUU, también indicó que pese a esta relajación "los viajeros tendrán que sufrir lentos pases de control", por lo que pidió su comprensión.

Pese a la relajación dictada por la TSA, el nivel de seguridad en los aeropuertos se mantendrán en "naranja" (nivel alto), agregó.

El Reino Unido también ha moderado desde el pasado viernes la estricta seguridad impuesta en sus aeropuertos tras frustrarse el pasado agosto el supuesto complot terrorista.

El Ministerio de Transporte dijo que esa decisión se tomó previa consulta a la industria de la aviación y otros países, aunque subrayó que las medidas introducidas en agosto "respondieron a una amenaza grave y real, que continúa".

Las autoridades británicas permitirán ahora a los pasajeros subir a bordo de los aviones un equipaje de mano convencional como el admitido en todo el mundo, mayor que el impuesto tras desarticularse la supuesta conspiración.

Así, los viajeros podrán acarrear un bulto de 56 centímetros de largo por 45 de ancho, como contempla la normativa internacional de aviación, frente al tamaño de 45 centímetros de largo por 35 de ancho decretado tras la alerta antiterrorista. EFE