Siete muertos en operativo en cárceles guatemaltecas

   
  • Desarticulan tentáculos de crimen en prisión y mueren siete reos, entre ellos un “narco” colombiano

25 de septiembre de 2006

Guatemala - Una sorpresiva operación militar y policial a gran escala desarticuló hoy los tentáculos del crimen organizado que operaba en la cárcel-granja de Pavón con el saldo de siete muertos, entre ellos un narcotraficante colombiano.


El presidente de Guatemala, Oscar Berger, dijo a periodistas al término de una visita al penal que el operativo había sido "muy exitoso" y los resultados "nos llenan de optimismo".

Aunque inicialmente autoridades de Gobernación y del Sistema Penitenciario informaron de ocho muertos y al menos una veintena de heridos, Berger dijo que sólo fueron siete los reos fallecidos y dos
heridos, entre ellos un policía.

Entre las víctimas mortales se encuentra el narcotraficante colombiano Jorge Batres, quien murió con una granada en la mano que no explosionó, según confirmó el director del Sistema Penitenciario, Alejandro Giammattei.

Batres, según una investigación periodística, dirigía un laboratorio de procesamiento de droga en el interior del penal, que era controlado por la mafia desde hace 10 años.

El sudamericano había sido capturado en Guatemala el 4 de noviembre de 2000 y condenado el 13 de agosto de 2001 por tráfico de drogas a 12 años de prisión.

Giammattei dijo que otro de los fallecidos fue identificado como Luis Alfonso Zepeda, uno de los máximos jefes del crimen organizado en Pavón, en donde obtenía ganancias por más de 100.000 dólares anuales por extorsiones y venta de drogas, de acuerdo con la investigación periodística.

Zepeda murió con un fusil M-16 en la mano con el que hizo frente a las fuerzas de seguridad que "tomaron" la prisión para recuperar su control y decomisar drogas, armas, teléfonos y hasta computadoras en poder de la población reclusa.

El presidente sostuvo que Pavón, localizado en el municipio de Fraijanes, a unos 30 kilómetros al sureste de la capital, era "un símbolo del desorden, del desastre y de la inseguridad".

Berger se comprometió a rescatar y remodelar a corto plazo esa cárcel para que sea un centro de rehabilitación para los presos.

Según el director de la Policía Nacional Civil (PNC), Erwin Sperissen, pese a dos focos de resistencia que hubo durante el operativo, los más de 1.600 reclusos fueron sometidos al orden en menos de 90 minutos.

Acompañados de dos tanquetas y dos helicópteros militares, unos 3.000 policías, soldados, guardias de presidios, agentes del Ministerio Público (MP) y perros, sorprendieron a la población reclusa de Pavón y luego de la requisa la trasladaron a una cárcel contigua conocida como "Pavoncito".

La operación fue precedida por un "Estado de Prevención" decretado por el gobierno en Fraijanes, y la medida suspende algunas garantías constitucionales por ocho días, como las reuniones y manifestaciones públicas y el porte de armas.

Giammattei aseguró que con este operativo se propinó "un golpe real" al crimen organizado que operaba en la prisión.

Según el ministro de Gobernación (Interior) Carlos Vielman, tras la operación se estima que se va a debilitar el narcotráfico en la capital y también los secuestros que se planificaban desde Pavón, la prisión más grande del país.

Vielman informó de que con toda la información localizada en el penal el Ministerio Público deberá hacer una investigación para determinar si autoridades penitenciarias están implicadas en los negocios ilícitos detectados en esa cárcel.

El procurador de los Derechos Humanos, Sergio Morales, expresó su satisfacción porque el gobierno haya tomado "las riendas" de penal, pero dijo que se tiene que hacer una depuración de los guardias penitenciarios porque de plano están involucrados en los hechos al margen de la ley.

El humanitario Grupo de Apoyo Mutuo (GAM) también calificó de "importante" y de "gran trascendencia" que las autoridades hayan tomado el control del penal desde donde se han dirigido secuestros y chantajes.

Sin embargo, dijo en un comunicado que no se justifica el "Estado de Prevención" en Fraijanes porque la operación sólo estaba encaminada a retomar el control del centro carcelario. EFE