Milingo y obispos casados urgen por "cambio dentro de la Iglesia"

   
27 de septiembre de 2006

Washington - El arzobispo emérito de Lusaka, Emmanuel Milingo, acompañado por obispos casados a los que consagró, dijo hoy que no acepta la excomunión dictada por el Papa Benedicto XVI y que "la devuelve al Vaticano para que sea reconsiderada".


El pontífice excomulgó hoy a Milingo después que éste consagrara el domingo pasado a tres sacerdotes casados como obispos.

La excomunión se extendió a los nuevos obispos Peter Paul Brennan de Nueva York, Patrick Trujillo de Nueva Jersey, y Joseph Gouthro de Nevada.

"Yo consagré a estos hombres como obispos y esa consagración sigue siendo válida y lícita", afirmó Milingo.

"No aceptamos esta excomunión y la devolvemos a Su Santidad para que la reconsidere. El Papa no es el único obispo con autoridad en la Iglesia para consagrar obispos", añadió.

Los cuatro ofrecieron hoy una conferencia de prensa en el Templo Católico Imani de Washington, establecido por el sacerdote casado George Augustus Stallings, y señalaron que su propósito es cambiar la Iglesia Católica desde adentro.

"Cada uno de nosotros es un sacerdote ordenado en la vieja comunión católica" y necesitamos restablecer el sacerdocio con matrimonio para restablecer la salud de nuestra iglesia", dijo Stalling.

Por su parte Brennan, quien leyó una declaración en nombre del grupo, dijo que "agradecen cordialmente al Santo Padre su preocupación" por ellos.

"Expresamos nuestro amor fraternal al Papa y le rogamos que considere el retorno de los sacerdotes casados al ejercicio pleno de su ministerio. Pedimos el restablecimiento del sacerdocio con matrimonio en la Iglesia de Occidente", afirmó.

Entre los discípulos directos de Jesús abundaron los hombres casados, hombres y mujeres casadas fueron los primeros pastores de las comunidades cristianas, y la Iglesia tuvo sacerdotes y obispos casados hasta bien avanzado el siglo XII.

En Estados Unidos hay decenas de sacerdotes que eran ministros anglicanos, casados, antes de convertirse a la Iglesia Católica, y ésta los reconoce como sacerdotes en la plenitud de su ministerio.

"El matrimonio es un sacramento más elevado que el celibato, que es solo una ley de la iglesia que el Papa puede anular cuando quiera", dijo Brennan.

En su declaración los obispos católicos señalaron que la Iglesia Católica enfrenta una crisis por escasez de sacerdotes, mientras que hay por lo menos 125.000 hombres en todo el mundo que fueron ordenados sacerdotes y a los cuales "la Iglesia no convoca".

"Los escándalos sexuales que han sacudido a la Iglesia Católica indican que algo anda mal", dijo Brennan. "Y lo que anda mal es el voto de celibato".

Durante la última década la Iglesia Católica en Estados Unidos ha sufrido el impacto de centenares de denuncias de abusos sexuales cometidos por sus sacerdotes contra niños y adolescentes.

La resolución de estos casos, ya sea en juicios ante los tribunales civiles, o en arreglos privados con los demandantes han costado a la Iglesia cientos de millones de dólares.

Según el Vaticano, la ordenación de obispos "sin aprobación papal" ha puesto a Milingo y a sus consagrados "en una condición de irregularidad y creciente ruptura en la comunión de la Iglesia".

Debido a esas consagraciones Milingo y sus pares "están bajo excomunión 'latae sententiae' de acuerdo con el canon 1382 del Código de Ley Canónica", anunció el Vaticano.

"La Iglesia no reconoce, ni tiene intenciones de reconocer en el futuro tales ordenaciones y todas las ordenaciones derivadas de ellas", señaló el comunicado del Vaticano. EFE

 
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