30 de septiembre de 2006
Por Dagoberto Rodríguez
Proceso Digital
  • El Lago de Yojoa ofrece una variada oferta ecoturística que incluye la producción y comercio de flores

Tegucigalpa - La producción y el comercio de flores exóticas se están convirtiendo en un lucrativo negocio para decenas de familias hondureñas de bajos recursos económicos, pero también en uno de los principales atractivos turísticos del Lago de Yojoa en el norte del país.

Al igual que Costa Rica y la zona del lago de Maracaibo en Venezuela, Honduras ya se puede preciar de contar con una ruta turística de las flores exóticas, así como cuenta con una Ruta Lenca.

El lago es uno de los principales atractivos del país en el que se puede encontrar una variada y atractiva oferta turística que incluye ecoturismo, arqueología y agroturismo.

Su nombre se deriva de la palabra Yoco-ha que en lengua lenca significa “Agua acumulada sobre tierra”. Es el único embalse natural de agua dulce que existe en Honduras y se localiza entre los departamentos de Cortés, Comayagua y Santa Bárbara.

En este sitio, exactamente en la comunidad de El Jaral a unos cuatro kilómetros de la comunidad de Peña Blanca, se localiza el parque eco arqueológico de Los Naranjos, el segundo de importancia después de las Ruinas de Copán.

Allí se asentó hace muchos años una floreciente comunidad indígena maya, cuyos vestigios han sobrevivido al paso del tiempo y ahora es un área de obligada visita para los turistas que llegan a la zona.

Una de las ventajas del lugar es que cuenta con excelentes vías de comunicación y una desarrollada infraestructura turística que incluye hoteles, parques eco-turísticos, restaurantes y club de yates y veleros.

Otro atractivo de la zona es que está rodeado de dos parques nacionales el Cerro Azul Meámbar y la Montaña de Santa Bárbara, que son los que proveen el cien por ciento del agua que alimenta el lago

Desde aquí se puede visitar otros encantadores sitios como las cataratas de Pulhapanzak, la mina de El Mochito, las cuevas de Taulabe y el campamento Armadillo, el cual ofrece todas las facilidades para practicar el ecoturismo.

El lago posee una alta biodiversidad ya que se han contabilizado unas 379 especies de aves nativas y migratorias. Además, su fauna acuática se compone de especies como el Black Bass o lobina negra, tilapia, guapotes y dormilón.

Entre su variada fauna se pueden encontrar la nutria, los pichiches, patos, tortugas, mapaches, guatuzas, el danto y el perezoso.

Ruta de La Flores
Pero a todos esos atractivos, una nueva actividad ha venido a sumarse a la oferta de turismo que ofrece la zona: la producción y comercio de flores exóticas, que ya comienzan a tener una gran demanda en el mercado nacional.

Las flores de la variedad de las heliconeas y musáceas son de una belleza y colores impresionantes y es muy común verlas en los patios de la casas y en los huertos de las escuelas del lugar.

La mayoría de estas flores son nativas del lugar, pero otras fueron exportadas y traídas a Honduras de otros países tropicales. Algunas solo se dan una o dos veces al año, por eso son muy apreciadas en el mercado.

En el sitio se dan alrededor de 25 variedades de flores y 17 clases de follaje, que son cultivadas en un área de 17 manzanas de tierra pertenecientes a un grupo de 20 mujeres nativas de la zona.

Con el fin de diversificar la producción, estas mujeres y sus familias han organizado la empresa asociativa campesina Flores del Lago que cuenta con el apoyo del Instituto Hondureño de Turismo (IHT), la cooperación española, la organización Grant Japonés y el proyecto Desarrollo Regional en el Valle de Copán

Los campos de siembra están ubicados en la comunidad de Buenos Aires, jurisdicción de El Naranjo, a unos cuatro o cinco kilómetros de la comunidad de Peña Blanca. Ahí también se encuentra una empacadora y la planta de procesamiento de flores y un vivero.

Este tipo de flores tienen una característica particular y es que la mayoría son derivadas del plátano y cambur y presentan una estructurada colorida, hojas modificadas y de color para atraer a los insectos y el colibrí, fundamentales para el proceso de polinización.

Así como su forma, variedad y colorido estas flores han sido bautizadas con nombres extraños como Bastón del Emperador, Bastón de la Reina , Maracas o Shampoo y Ginger, esta derivada del jengibre,

Cómo inician
Nazaria Domínguez Lorenzo, una de las productoras de la zona, relató que entró al negocio motivada por una amiga que la invitó a integrarse a la cooperativa y desde entonces el cultivo de flores se ha convertido en el medio de sustento de su familia de ocho miembros.

Motivado por la rentabilidad del negocio, su esposo e hijos ayudan en el cultivo y en procesamiento de las flores.

La idea de entrar a este negocio comenzó en 1998, después el huracán Mitch cuando una voluntaria canadiense, impresionada por la belleza de las flores, motivó a las féminas de la comunidad a organizarse e iniciar la comercialización del producto a mayor escala.

Otro hecho que obligó a las familias a inclinarse por el cultivo y producción de flores fueron los malos precios del café en el mercado internacional, ya que buena parte de los habitantes de la región se dedican al cultivo del grano aromático.

La mayoría de las parcelas son cultivadas por grupos familiares, y según explicó la consultora del proyecto, Karen Banegas, la actividad beneficia directamente a unas noventa personas del lugar e indirectamente a otro número importante de familias.

Doña Nazaria relató que las fechas de mayor demanda son: el Día de los Enamorados, el Día de la Madre , Día del Niño, el 15 de septiembre y el Día de Difuntos, pero la producción baja entre los meses de junio y agosto.

Las flores compradas en el lugar tienen un precio de 10 lempiras la docena, pero en Tegucigalpa y San Pedro Sula ese precio se quintuplica, es decir, que se puede encontrar un ramo por 50 o 60 lempiras.

“Ahorita con los costos que hemos estado sacando ya no nos está dando dar ese precio; entonces el precio total que ahora estamos pidiendo es de 15 lempiras la docena”, dijo la productora.

Con el trabajo de mercadeo que las propias socias de la cooperativa han iniciado, la demanda del colorido y natural producto ha crecido significativamente al punto que semanalmente se producen entre 400 a 700 docenas.

Sin embargo, doña Nazaria comentó que meses de gran demanda la cooperativa ha llegado a producir unas 2,000 docenas.

Doña Nazaria comentó que recientemente se enviaron a Estados Unidos muestras de las diferentes variedades flores producidas en el lugar con el fin de abrir un mercado en el extranjero. Se sabe que en Europa este tipo de flores son muy cotizadas.

Erasmo Flores, biólogo y consultor del Instituto Hondureño de Turismo, comentó que el proyecto busca generar e impulsar el turismo con valor agregado en la zona, pero también darles una visión a las mujeres que se han asociado a esta microempresa y hacer de este un programa autosostenible.

“Es también invitar a los hondureños a que vengan a descubrir una Honduras poco conocida”, dijo.

Dijo que lo exótico de las flores puede aplicarse de dos formas: uno que son plantas que no son propias de Honduras y que fueron exportadas de otros países tropicales, pero también es sinónimo de exuberancia por su color, su forma y su exoticidad.

Dijo que la zona del Lago de Yojoa se ha explotado relativamente muy poco si se compara con otras áreas de atractivo turístico, pero eso se ha hecho por falta de conocimiento porque cuenta con los recursos y la infraestructura turística necesaria para atraer a visitantes nacionales y extranjeros.

Dijo que la idea es comercializar las flores en el extranjero, pero por ahora la capacidad de producción y calidad es sólo para el mercado interno “pero definitivamente una meta a futuro podría ser esa”.