Cardenal Rodríguez

"Honduras vas al abismo sino recuerdas el amor de Dios”

Miles de hondureños participan en misa del Domingo de Ramos

01 de abril de 2007

Tegucigalpa –El cardenal hondureño Oscar Andrés Rodríguez advirtió hoy que Honduras “va al abismo” si no recuerda su amor a Dios por sobre todas las cosas.

En la homilía del Domingo de Ramos en la catedral de Tegucigalpa, Rodríguez también reflexionó sobre el amor de Jesús “y su presencia aquí para salvarnos, para perdonarnos, para llenarnos de amor con su misericordia”.

Miles de feligreses participaron hoy en los diversos servicios religiosos de la iglesia católica hondureña, con las que se dio inicio a las celebraciones de la Semana Santa en este país centroamericano.

En el oficio religioso, el cardenal hondureño dijo que “nunca debemos desconfiar de él, nunca debemos pensar que nuestros pecados son tan grandes que no tienen perdón, él siempre estará allí a nuestro lado para perdonarnos, este es el significado de nuestra Semana Santa”.

Pidió a los hondureños “dar un tiempo a la palabra de Dios, leerla, llenarnos de Dios, comprenderla para que haya una luz que guíe nuestros pasos y este país pueda cambiar”.

Explicó que este es un tiempo en el que “Cristo viene a decirnos: Honduras tienes que caminar por la santa ley de Dios, Honduras tienes que recordar todos los mandamientos, Honduras tienes que darte cuenta que vas al abismo sino recuerdas que debes amar a Dios sobre todas las cosas”.

El cardenal hondureño llamó a recordar y respetar los 10 mandamientos de Jesucristo, a no matar, no levantar falso testimonio ni mentir, no engañar ni defraudar, no utilizar los medios de comunicación para destruir la fama de las personas ni desear el cónyuge de otro, ni codiciar los bienes ajenos.

“Cristo Jesús entra en Tegucigalpa, entra en Honduras, pero entra no solo para que le gritemos hosanna, bendito el que viene (…), viene para que Honduras cambie verdaderamente si nosotros empezamos a cambiar”, señaló.

“Tu entras hoy Señor en Jerusalén y en Tegucigalpa para sellar la alianza definitivamente entre Dios y la humanidad (…), y subes a esta ciudad no para condenarnos sino para dignificar nuestra vida con tu amor, tu benevolencia y con tu afecto”, añadió.

Pidió conservar los ramos en la puerta de cada una de las casas de los hondureños como el símbolo de que “aquí vive Jesús, aquí queremos que viva Jesús, no queremos que entre el mal, que entre el pecado, la drogadicción, el narcotráfico ni el crimen, que nuestros jóvenes vayan a las maras, aquí en esta casa se ama a Jesús”.

Las celebraciones religiosas se extenderán a lo largo de la semana en todo el país.