Las rocas volcánicas en el Sinaí no prueban el éxodo Hebreo

04 de abril de 2007

Egipto - Las rocas caídas en el Sinaí en la erupción, hace 3.500 años, del volcán de Tera, confirman los textos faraónicos, pero no el éxodo de los Hebreos huyendo de Egipto, episodio que figura en la Biblia, el Corán y la Torá.

El cataclismo de Tera, la actual Santorini, en el mar Egeo, ha sido presentado en muchos escritos como el precedente o el detonante de las diez plagas de Egipto, e incluso explicando un castigo reservado a los levitas que se volvieron contra Moisés.

En un yacimiento arqueológico en el lugar que ocupó en su día una fortaleza militar antigua al norte del Sinaí, unos arqueólogos egipcios anunciaron que habían encontrado algunas piedras pómez, testigos de la catástrofe y del primer tsunami conocido de la Historia.

"Este descubrimiento no es una prueba del éxodo, la arqueología no lo confirma, y revela un mito", afirma el principal responsable de las antigüedades egipcias, Zahi Hawass, añadiendo que lo siente, pero "decepcionar a la gente no es mi problema".

"Sobre la presencia de Patriarcas y Profetas en Egipto, Abraham, José o Moisés, no tenemos ninguna prueba, lo mantengo", prosigue.

Celebrada desde el lunes por la noche, la pascua judía, llamada Pésaj, conmemora la salida del pueblo hebreo con Moisés como guía desde el país faraónico hasta la Tierra Prometida, después de que diez plagas azotaran Egipto.

Hacia el año 1.500 antes de Cristo tiene lugar la explosión del volcán, conllevando el declive de la civilización minoica, en Creta. Un inmenso maremoto mató a 35.000 personas en el litoral sur del Mediterráneo, según estimaciones.

Para Zahi Hawass, "aunque el éxodo tuviera lugar, algo que no sabemos, no pudo ser en este período", sino dos siglos más tarde, con Ramsés II. Solamente una estela, la de su hijo Merenptah, menciona la derrota de Israel.

Sin embargo, la presencia de cenizas y rocas volcánicas en la antigua fortaleza de Tharo confirmaría, según Hawass, las inscripciones antiguas que evocan la expulsión de los hicsos, enemigos de los egipcios.

Los textos evocan catástrofes naturales que tuvieron lugar durante la era de los hicsos, una casta militar llegada del este, y cuentan su éxodo antes del inicio del Imperio Nuevo egipcio, precedido por la erupción del volcán de Tera.

Varios textos referentes a esta guerra figuran en una estela del templo de Seti I en Karnak, en una descripción de la 'ruta militar Horus' en un texto escrito bajo Thutmotses III o en un papiro sobre la guerra del rey Amosis.

Mostrando la excavación del fortín de la XVIII dinastía, el más antiguo hallado en esta línea de defensa, llamada 'ruta Horus', el director de las excavaciones, Mohamed Abdel Maksud, considera que atestigua la dureza de los combates entre hicsos y egipcios.