Redacción Proceso Digital
05 de abril de 2007
San Pedro Sula – Miles de veraneantes visitan hoy las playas caribeñas de Honduras pese a la inestabilidad climática que ha provocado vendavales y lluvias aisladas en diferentes zonas costeras de la región atlántica de este país centroamericano.

Reportes especializados indican que en los insulares comunidades de Roatán, el turismo tanto nacional como internacional se incrementó considerablemente este año.

Este jueves Roatán no dispone de hoteles ni posadas desocupadas ya que tanto los cruceros que llegan desde Europa como los turistas que han viajado en vuelos privados o comerciales, así como las personas que han arribado vía marítima, mantienen ocupados todos los lugares de hospedaje.

En Guanaja y Utila, los turistas, especialmente los que gustan de los deportes extremos y de los paseos de aventura disfrutan de la naturaleza y de los exuberantes paisajes insulares de Honduras.

Las porteñas ciudades de La Ceiba, Puerto Cortés y Tela también han recibido millares de visitantes pero aún tienen cupos para más. Hasta hoy La Ceiba ha recibido más de 100 turistas mientras que a Puerto Cortés los reportes oficiales indican que durante lo que va de la semana han llegado unos 90 mil visitas.

Trujillo, uno de los sitios de mayor belleza natural, en el caribe hondureño, estima que recibirá unos 45 mil visitantes.

Las lluvias no han detenido a los veraneantes que disfrutan de las playas y el mar.

En otras ciudades hondureñas, especialmente en el occidente del país, donde las tradiciones cristianas se mantienen impregnadas y en el central departamento de Comayagua y en Tegucigalpa, la capital del país, las tradicionales celebraciones religiosos y las procesiones han contado con millares de feligreses que en está época reafirman su fe.