Maradona dado de alta en el hospital de Buenos Aires

 

10 de abril de 2007

Buenos Aires - Diego Maradona fue advertido que debe someterse estrictamente, fuera de la clínica en la que estuvo ingresado 13 días, a un tratamiento medicamentoso y alimentario como alternativa terapéutica para superar la crisis que padeció por el consumo de alcohol.

Maradona ha "superado los cuadros de abstinencia" al alcohol y de "hepatitis tóxica" que padeció, dijo hoy el director del sanatorio Güemes, Héctor Pezzella, razón por la cual fue dado de alta, mientras que su médico personal, Alfredo Cahe, se manifestó "sorprendido" por su recuperación.


Pezzella precisó varias veces durante una rueda de prensa que Maradona "fue dado de alta hospitalaria" como consecuencia de "una buena evolución" de su situación, pero aclaró que sólo "ha superado un cuadro agudo" por el cual fue ingresado el 28 de marzo último.

"Maradona debe mantener un régimen higiénico dietético a los efectos de no tener ningún tipo de recaída. Se le han explicado todas las pautas, se habló de la patología que tuvo, la importancia y la severidad del cuadro y las precauciones que debe tener", afirmó.

"El paciente está con un tratamiento de tipo medicamentoso y él puede hacer lo que tenga voluntad de hacer, si es que se siente con voluntad y con ganas", dijo Pezzella, quien agregó que de ahora en más depende de su discernimiento.

Cahe dijo que estimaba en un principio que el tiempo de recuperación de Diego dentro de la clínica podía ser más prolongado y se manifestó "asombrado" por la forma en que se ha recuperado.

Añadió que ha bajado seis o siete kilogramos de peso mientras estuvo internado y que, pese a que es prematuro confirmarlo hoy, es posible que Maradona asista el próximo domingo al estadio "La Bombonera", donde se enfrentarán Boca Juniors y River Plate, en el partido correspondiente a la décima jornada de la Liga argentina.

Su estado antes de dejar la clínica era "lúcido y coherente". "Salió muy bien, yo tenía proyectado el alta para más tiempo", dijo Cahe, quien indicó que "Diego siempre ha luchado, y tuvo la mano de Dios para ayudarlo".

En cuanto a su iniciativa de llevarlo a Suiza para completar su recuperación, el médico indicó que "el proyecto está vigente" y que cree "que se va a lograr, pero siempre con la aceptación de Diego", dijo.

"Me gustaría un tiempo de soledad de él, acompañado por las personas que quiere. Cuando uno piensa en Suiza no es por las características de ese país, sino porque puede estar con sus allegados y sería un factor de ayuda importante", añadió.

Sin dar precisiones, Cahe indicó que Maradona no sería ingresado en una clínica de Suiza y que su recuperación en ese país tendría "otras características".

El médico de Maradona había dicho horas después de su ingreso en el sanatorio Güemes que los peligros para la salud del ex futbolista no han disminuido por el hecho de que no consuma cocaína, debido a su "personalidad adictiva" que lo mantiene en situación de riesgo permanente.

En esa ocasión, Cahe admitió ante la prensa que "Pelusa" había "cambiado de adicción" al referirse al alcoholismo que le provocó una hepatitis tóxica aguda, cuadro que se dio a conocer tres días y medio después de ingresado.

En principio, Cahe y los médicos de la clínica hablaron de una "descompensación física" causada por desarreglos alimenticios que le habían provocado un sobrepeso de alrededor de cuatro kilos.

También afirmaron que Maradona había sufrido una aguda depresión y Cahe señaló al entorno del ex jugador como uno de los principales motivos de sus bajones anímicos y su falta de aplicación alimenticia y en otros aspectos de su vida.

Poco antes de la decisión médica que permitió la salida de Maradona de la clínica en los primeros minutos de hoy, el doctor advirtió que "no se puede hablar de alta porque esto será un largo camino". EFE