Manuel Zelaya me
decepcionó”: Meza

 

15 de abril de 2007
Redacción Proceso Digital

Tegucigalpa - Cuando el presidente Manuel Zelaya Rosales la llamó a México en el 2005 para integrar las filas del Poder Ciudadano, Leonor Meza -que se desempeñaba como asesora de la reforma universitaria de la Universidad Autónoma Metropolitana de México (UAMM)- jamás se imaginó lo que se le vendría como directora del Instituto de Formación Profesional (Infop).

Leonor Meza

Los enlaces del gobierno liberal en ese entonces -Ana Murillo Reina y Edmundo Orellana- entusiasmaron a Leonor Meza, según nos cuenta, diciéndole que con el gobierno de “Mel” Zelaya había oportunidad para personas que estuvieran en el extranjero y que tuvieran tres características esenciales: personas bien formadas, honradas y con un alto grado de compromiso social.

Pero lo anterior al parecer fue solo un lema de campaña porque en lo que va del gobierno liberal los actos de corrupción han estado a la orden del día.

Leonor Meza, que en la década del 70 se desempeñó como funcionaria del Ministerio de Trabajo, dice que su despido se debe al orden que llegó a poner al INFOP. También nos habla de su época de líder sindical y negó poner bombas en la Universidad Nacional en los 80 como se le acusa.

PROCESO DIGITAL la buscó y esto fue lo que se conversó con la ex directora del INFOP:

Se dice que usted estaba propuesta para el Ministerio de Educación ¿porqué finalmente se fue al INFOP?
Cuando yo vine a la campaña de “Mel” Zelaya pasé a formar parte de las comisiones del plan de gobierno y fue a mi que me tocó a elaborar el plan de educación con unos 60 técnicos de educación, pero fue un 21 de diciembre de 2005 que el propio “Mel” Zelaya me llamó para decirme que ya no era posible que yo tomara las riendas del Ministerio de Educación porque Rafael Pineda Ponce había aceptado y que él era mucho más conocido. Al final me dieron la dirección del Infop, cargo que acepté con mucho gusto y una gran responsabilidad.

¿Por qué decide llegar al INFOP?
Precisamente por que es esta institución la que contribuye a la formación técnica y profesional de las grandes empresas, pero más me interesaba ver como podía hacer para que la fuerza laboral que está diseminada en barrios y colonias pudiera optar a formar parte de la fuerza laboral calificada y tener mejores condiciones de vida.

Leonor Meza hace una pausa -la gripe no la deja contestar con soltura- “mil disculpas. Esta gripe no me deja en paz”. Y es que los últimos días han sido difíciles. Muchas llamadas de la prensa, invitaciones a programas de radio y televisión, además de uno que otro dime y direte con las personas -que según ella- son las responsables de toda la telenovela que se ha formado en el caso del Infop.

Señale específicamente... ¿que cambia en el Infop cuando usted llega?
Lo primero... la gobernabilidad institucional, usted sabe que el sindicato hacía seis...ocho...diez huelgas anuales. Yo llegué a poner orden mediante el establecimiento de 18 medidas disciplinarias que se cumplieron por los empleados. Fíjese que para el caso había instructores que no tenían carga académica suficiente, entonces se les readecuaron con más horas clase.

¿Cuál fue su relación con la empresa privada?
Con ellos se dio un problema. Desde que se me nombró -1 de febrero de 2006- hubo muchas desavenencias. La empresa privada se oponía a que el gobierno central nombrara al director y subdirector. Además, no querían la reforma que habíamos propuesto porque todo estaba encaminado a la privatización de la institución y la querían rebajar a la más mínima expresión al grado de una categoría de ONG. Fue a lo que nos opusimos y de ahí vienen las hostilidades con el sector privado.

¿Había presiones dentro de la institución?
A mí, el consejo directivo del Infop me obligaba para que le diera 7.5 millones de lempiras al Caderh por concepto de anticipo. Yo me opuse porque no llenaban todos los requisitos que exige la ley y el propio reglamento interno. Después me enteré que ellos también recibían 15 millones del Ministerio de Trabajo y 30 millones del Ministerio de Educación. Al final venía recibiendo como 60 millones anuales, que hacen con todo ese dinero, así fue que nosotros apretamos para que se rindieran cuentas, eso no le gusta a la gente aquí en Honduras...

Cuéntenos un poco sobre los carros que usted no quiso que se compraran ¿Qué fue lo que realmente sucedió?
Otra resolución que no cumplí porque consideraba ilegal fue la compra de dos carros de lujos. La moción la presentó el subdirector del Infop, Efraín Figueroa y él argumentaba que la compra se debía hacer porque los carros eran muy feos y lo golpeaban cuando viajaba. Luego el Consejo Directivo decidió hacer la compra, pero me fui al Tribunal Superior de Cuentas para que se me asesorara sobre el tema y recibí el beneplácito de la institución donde me dieron una carta razonada que explicaba que era prohibida la compra de carros de lujos para las instituciones del Estado.


¿Cómo se llevaba con Efraín Figueroa?
Mi relación con él era muy mala. Riccy Moncada me lo impuso. Fue un elemento distorcionador que cuando llegó lo primero que me dijo fue: “Aquí vengo para hacer uso de mi cuota de poder”, acto seguido dijo que quería emplear a unos 50 amigos en la institución.

Leonor Meza se pone seria, le cambia el semblante. El calor es agobiante y el tema cada vez se pone más caliente. Timbra su móvil y dice que aún tiene fuerzas para seguir contestando a las personas que le manifiestan su solidaridad y apoyo. Hace otra pausa, la gripe no la deja en paz...

Cuando este tipo (Efraín Figueroa) llegó a la institución lo hizo con muchas ínfulas de grandeza, desde ese momento me di cuenta que no era ‘buena ficha’ y que no concordaba con el equipo que yo había formado. Luego se vinieron muchas desavenencias con él que fueron abriendo una brecha enorme entre la dirección y la subdirección del Infop. Él se la llevó todo tiempo dividiéndonos el sindicato, viendo como fabricaba la caída de nosotros, pero todo lo anterior en comunión con Riccy Moncada.


Leonor Meza
¿Quiénes están detrás de su caída?
Riccy Moncada, Ministra de Trabajo; Elizabeth Azcona, Ministra de Industria y Comercio; Efraín Figueroa, sub director de Infop; y Marco Tulio Padilla, representante de la empresa privada, a ellos les debo todo el show y el escándalo que armaron en mi contra.

¿Y con Altagracia Fuentes como era su relación?
A ella no la conocía. Sí escuche hablar de ella, recuerde que estuve 17 años fuera del país. Nunca me ha unido con Altagracia una amistad... le repito ni siquiera la conocía.

¿Cómo es que si usted llego a poner mano dura al Infop, le firmaba los cheques a Altagracia Fuentes por enormes sumas de dinero, si a todas luces es algo irregular?
Buena pregunta. Desde que me enteré que en administraciones pasadas se hacía lo mismo y que extendían los cheques a nombre de una persona yo fui la primera en pegar un grito al cielo y quise cambiar esa forma de proceder. Inmediatamente pedí a la Central de Trabajadores de Honduras (CTH) que me enviaran una carta pidiéndome que los fondos salieran a nombre de Altagracia, entonces mandé a tomar un dictamen legal sobre la autorización del presidente de la CTH según oficio del 16 de marzo de 2006. El dictamen al final dice que si se pueden emitir cheques a nombre de Altagracia Fuentes ya que la CTH es una institución jurídica establecida legalmente en el país.

En ese sentido ya me protegía un dictamen legal. Luego lo que hicimos fue poner muchos controles.

¿Pero Altagracia Fuentes le presentaba un informe de cómo se invertían los fondos asignados?
Claro que sí. Me presentaba la lista de los participantes con su respectiva identidad y la firma diaria de los cursos. Luego presentaban facturas por alimentación, transporte y hospedaje.

Vuelve a sonar el móvil. Leonor luce agotada y seriamente afectada por la gripe. Varios medios de comunicación la requieren para que les proporcione información sobre el escándalo en Infop... “Me llamaban de un programa de televisión para invitarme”...

En que estábamos -dice Meza- ahhhhh sí... Mire las aportaciones que se hacían a las tres centrales obreras era como de cuatro millones de lempiras repartidos entre todas ellas, es decir, que a la CTH le tocaba 1 millón 168 mil lempiras y salían a nombre de Altagracia Fuentes, pero no crea usted que era un cheque global, era un cheque por cada curso que se impartía.

Mire yo no tengo la culpa que la CTH está dividida en dos pedazos y que debido a eso se hacen estas denuncias que aparentemente parecen irregularidades, pero que están fundamentadas en base a ley.

Algunos la acusan de ser tirana en la dirección de Infop
Ese tipo de grupitos insultando a las autoridades conmigo no se dio, yo les puse mano dura en el sentido de la disciplina, el orden, el trabajo, la moral y claro, por eso decían que yo era una tirana porque puse mano dura a un sindicato que gobernaba con la ley ellos.

¿Hasta donde va llegar para lograr el reintegro?
Mi estrategia consta de tres fases. La primera, ya la realizamos que era demostrar que no me dieron oportunidad de un debido proceso y eso ya quedo claro. La segunda, era lograr una salida que esperaba fuera un reintegro aunque al final se dio una destitución. Y la tercera, es una campaña de la honestidad que culminará con una marcha. Quiero sentar un precedente, que me reintegren y luego dejarle la institución a otra persona porque es obvio que el ambiente laboral ya no es el adecuado para que regrese. Me queda seguir peleando por el reintegro, mientras tanto, no puedo aceptar ninguna otra ‘chamba’.

¿Se arrepiente de haber dejado su trabajo en México?
Indudablemente que ante esta situación uno se pone triste. Al principio lloraba mucho de tristeza, de coraje, de ira... de saber que le hacen esas cosas a la gente honrada.

¿Cómo se lleva con el presidente Manuel Zelaya?
Amiga de él no soy, más bien lo veo como el líder que iba a salvar este país, sin saber que dentro del gabinete me iba a encontrar con situaciones difíciles como esta. Y me decepciona la actitud del señor presidente porque siento que pudo hacer algo y no hizo

Y con un cúmulo de dudas y preguntas, Leonor Meza se queda meditabunda, con sus cuatro títulos universitarios (Trabajadora Social, Licenciada en Ciencias Jurídicas y Sociales, Maestría en Sociología y Doctorado en Ciencias de la Educación ) y con un período inconcluso en la dirección del Infop. Si no logra su reintegro -dice- que mejor caminará en la llanura y buscará otros derroteros para seguir desempeñándose profesionalmente.

Le lanzamos la última pregunta: ¿Pesa más Riccy Moncada y Elizabeth Azcona que la misma Leonor Meza?
Jamás, porque yo soy liberal de siempre y no por conveniencia. La Ministra de Trabajo tiene 14 puestos en la administración del Estado y saluda con 14 sombreros diferentes.

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