15 de abril de 2007
Por Orfa Mejía
Proceso Digital
  • Según una investigación, las universidades hondureñas tienen una limitada producción científica y se han destacado poco por sus aportes a la ciencia
  • La falta de una cultura investigativa, el poco valor que se le han dado a la misma en la toma de decisiones, la falta de recursos económicos, han conspirado contra esta importante misión

Tegucigalpa – Las universidades públicas y privadas de Honduras tienen “una limitada producción científica”, según los resultados del "Diagnóstico sobre políticas de investigación en las universidades de la región centroamericana", al que tuvo acceso Proceso Digital.

El diagnóstico fue elaborado por la directora del Sistema de Estudios de Postgrado de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Margarita Oseguera de Ochoa.

El trabajo estuvo coordinado por la Secretaría Permanente del Consejo Superior Centroamericano (SP – CSUCA), con sede en Guatemala, promovido por el IESAL/UNESCO.

El estudio tuvo, entre otros objetivos, identificar estrategias de acción que permitan impulsar la producción de ciencia y tecnología, tanto en las Universidades públicas como privadas, así como formular políticas en esta dirección.

El sistema de Educación Superior de Honduras está conformado por dieciséis (16) Universidades, cinco públicas, once privadas, incluyendo dos Escuelas de Educación Superior, un Instituto, un Seminario Mayor y un Centro de Estudios Superiores.


De todos los Centros Universitarios del país, solamente cuatro han establecido claramente políticas de investigación, la UNAH , la Universidad Pedagógica Nacional (UPN-FM), la Escuela Agrícola Panamericana (EAP) y la Escuela Nacional de Ciencias Forestales (ESNACIFOR), dice la investigacion.

Escasa investigación
Según el estudio, la mayoría de las universidades hondureñas “han tenido una limitada producción científica, no han podido realizar de manera sostenida esta tarea fundamental, tanto para fortalecer la práctica docente como para contribuir con alternativas al desarrollo de la nación”.

“La falta de una cultura investigativa, el poco valor que se le ha dado a la misma en la toma de decisiones, la falta de recursos económicos, entre otros, han conspirado contra esta importante misión. Son pocos los profesores universitarios que hasta hoy, se han dedicado a la investigación como su quehacer fundamental”, añade.

Apunta que en los países desarrollados se reconoce la importancia de la investigación en las Universidades por su doble propósito, como espacio de formación y aporte a la producción de ciencia.

Establece que en esos países, “ la Universidad se valora por la calidad de los docentes y sus trabajos en materia de ciencia y la tecnología, y el Estado pone a disposición de los Centros Educativos de alto nivel, recursos financieros para facilitar la producción ininterrumpida de información y nuevos descubrimientos que contribuyan a acelerar los procesos de transformación económica, reconociendo que es en estos espacios donde se concentra la mayor disponibilidad de personal especializado”.

“Los resultados de la consulta a las Universidades de Honduras destacan que el desempeño del país en materia de investigación científica es limitado, lo que provoca que la información sobre la realidad nacional y el acceso a nuevos conocimientos generados desde dentro para la toma de decisiones, sean reducidos”, sostiene.

El estudio dice que las Universidades hondureñas se han destacado poco por sus aportes a la ciencia, siendo las instituciones públicas las que han realizado el mayor denuedo, así como la Escuela Agrícola Panamericana, especialmente para el sector agropecuario.

Añade que la investigación que realiza el docente universitario, pese a ser una de las funciones fundamentales inherentes a su labor, se ve minimizada por la falta de experiencia investigativa que renueve su trabajo.

No existen políticas estatales
En el extenso estudio, se señala que el país no cuenta con un mecanismo de alto nivel que viabilice el análisis de políticas en ciencia, tecnología e innovación, y que en este marco, el Consejo Hondureño de Ciencia y Tecnología COHCIT no ha logrado destacarse como una Institución líder, ni ejercido su rol coordinador de la producción científica y tecnológica.

“Se ha incentivado poco la investigación científica en el país; los investigadores se quejan por el limitado apoyo a la protección de la propiedad intelectual”, afirma.

Asimismo resalta que el crecimiento de las Universidades en Honduras está ocurriendo a un ritmo acelerado concentrando su mayor atención en la docencia, con poco espacio para la producción científica.

“El Estado, las Universidades y las empresas no se han aliado para este propósito, los gobiernos han dependido del apoyo internacional para financiar investigaciones que respalden la toma de decisiones, no siempre orientadas a buscar soluciones viables y sostenibles para el verdadero desarrollo del país”, revela.

Docentes no investigan
El estudio constató que “los docentes universitarios han tenido pocos estímulos para investigar, están absorbidos por la docencia, algunos conocen poco de metodologías de investigación científica. Pese a que el profesorado universitario es el más indicado para producir conocimiento, aun falta camino por recorrer”.

Señaló también que las condiciones actuales de las Universidades públicas y privadas para realizar investigación, entendida esta como generadora de conocimientos “son limitadas”, y que para el número de docentes que laboran en las Universidades, la producción científica es muy limitada.

Como ejemplo cita que la UNAH -que cuenta con más de cuatro mil docentes- tiene actualmente una producción científica mínima, aunque cuenta con algunas condiciones que podrían ser favorables, como la existencia de laboratorios especializados por ejemplo, el problema se deriva, en este caso, por la falta de insumos, tiempo y voluntad de los profesores para investigar.

También que las Universidades privadas registran muy pocos proyectos de investigación a excepción de la Escuela Agrícola Panamericana (EAP) y plantea que “esta situación está vinculada a la transitoriedad del cuerpo docente, falta de recursos económicos para este fin, laboratorios y otros recursos especiales para facilitar los procesos científicos, tal como se detalla más adelante”.