Director gerente del
Banco Mundial pide a
Wolfowitz que dimita

 

18 de abril de 2007

Washington - Graeme Wheeler, uno de los dos directores gerentes del Banco Mundial, pidió hoy a Paul Wolfowitz que deje la presidencia del organismo por el bien de la institución, según confirmaron a Efe fuentes de la institución financiera.

Paul Wolfowitz


El cargo de director gerente es el más alto en el Banco después del de Wolfowitz.

Además de Wheeler también es director gerente el ex ministro salvadoreño de Hacienda Juan José Daboub. Ambos fueron elegidos para el puesto por el propio Wolfowitz en abril del 2006.

La solicitud de Wheeler, un ex funcionario del Tesoro neozelandés muy respetado en el Banco Mundial (BM), se produjo durante la reunión semanal que Wolfowitz tiene con los vicepresidentes regionales y los dos directores gerentes.

Fuentes familiarizadas con la reunión aseguraron a Efe que el resto de los miembros de la gerencia que expresó su opinión sobre el futuro de Wolfowitz se mostró dividido.

Marwan Muasher, vicepresidente de relaciones externas, dijo no querer hacer comentarios sobre "asuntos privados dentro del BM".

Se prevé que la opinión de Wheeler influya en la reunión que realizará mañana el Consejo Ejecutivo para evaluar el liderazgo de Wolfowitz, que se encuentra en el centro de un escándalo por presunto nepotismo relacionado con la promoción y el aumento de sueldo de su novia, Shaha Ali Riza, una funcionaria del BM.

La petición de Wheeler muestra, por lo demás, que la fisura dentro del Banco Mundial llega ya hasta el nivel más alto.

La Asociación de Empleados también ha solicitado al ex número dos del Pentágono que se vaya, aunque este manifestó el domingo su intención de seguir en el puesto.

Las solicitudes de renuncia llegan después de que saliese a la luz que Wolfowitz ordenó un ascenso y una subida de sueldo para su compañera sentimental, una ciudadana británica de origen árabe que fue transferida al Departamento de Estado tras la llegada de Wolfowitz al BM para evitar el conflicto de interés que planteaba la situación.

Wolfowitz reconoció la semana pasada haber cometido un "error" al decidir personalmente las condiciones del traslado y pidió perdón públicamente.

Explicó que adoptó esa medida en última instancia y después de que el propio Consejo Ejecutivo rechazase su petición de quedarse al margen del proceso.

El Consejo Ejecutivo, integrado por 24 directores que representan a los 185 miembros del organismo se reunirá mañana para evaluar el asunto.

La reunión se produce en medio de una gran división en el seno del consejo.

El órgano directivo prometió el pasado viernes que actuaría "con celeridad" para alcanzar "una conclusión o posibles medidas" en el escándalo que afecta al presidente de la institución.

La división entre los distintos accionistas podría dificultar, de todos modos, que el proceso avance con la celeridad prometida.

El bando europeo, el más duro con Wolfowitz, carece de una postura definida, aunque británicos, alemanes y holandeses aparecen como los más críticos del ex número dos del Departamento de Defensa.

EEUU, Canadá, Japón y los países africanos han expresado su respaldo a Wolfowitz, lo que hace que este cuente con el apoyo necesario para seguir en el puesto.

La pregunta, de todos modos, es si Wolfowitz cuenta con la autoridad moral necesaria para dirigir la institución que concede préstamos cada año por alrededor de 20.000 millones de dólares en ayuda al desarrollo.

El Comité de Desarrollo, que representa a los 185 países miembros del BM y el Fondo Monetario, emitió el domingo un comunicado en el que dejó claro que se toma la controversia que envuelve a Wolfowitz muy en serio.

"La situación actual es de gran preocupación para todos nosotros", dijo el Comité tras su reunión semestral.

A continuación, instruyó al Consejo Ejecutivo a continuar con su investigación "y completar su trabajo". EFE