19 de abril de 2007
Redacción Proceso Digital

Tegucigalpa - La ex presidenta del Banco Central de Honduras (BCH) María Elena Mondragón, expresó hoy que los recursos de la cooperación internacional están en riesgo por el incumplimiento del gobierno de Honduras en la metas de la Estrategia de Reducción de la Pobreza (ERP).

Un informe elaborado por la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo (SIDA), al que tuvo acceso Proceso Digital, establece que el gobierno del presidente Manuel Zelaya “derrochó”, en su primer año de gestión, los fondos de la ERP en cumplir las promesas de su campaña electoral.

La investigación señala que dos de cada tres lempiras de los dineros de la condonación estimados para el 2006 se destinaron a “asuntos relacionados con las promesas de campaña del presidente Zelaya, tales como el salario para aumentar la fuerza policial, salarios a maestros, médicos y otros rubros relacionados”.

En sus conclusiones, el informe de la Cooperación Sueca establece además que “el gobierno se muestra con poca voluntad y, sobre todo, con menor coherencia para reducir la pobreza”, por lo que recomienda a los cooperantes externos postergar su apoyo presupuestario o financiero a Honduras.


María Elena Mondragón
Para la ex presidenta del BCH, esta recomendación planteada en el documento es preocupante para la estabilidad económica del país, y el gobierno de Manuel Zelaya debe tomarla con toda la seriedad del caso, de modo que se vea obligado a concluir con el proceso de revisión de la estrategia.

“Este es un tema de credibilidad y de cómo nos vemos ante la comunidad internacional.


Lo que si puede estar en juego son los recursos futuros porque dentro de las recomendaciones la Agencia Sueca está sugiriendo a la comunidad de cooperantes reconsiderar la política de apoyo presupuestario a Honduras”, dijo

Mondragón dijo que estuvo presente durante la presentación del informe y detalló que se trata de un documento muy crítico que señala aspectos concretos que las autoridades deben de tomar en cuenta si se quiere retomar el camino correcto para la implementación de la ERP.

“Hay una visión de parte de la agencia sueca y los consultores que participaron en este estudio que ha habido un desvió de los fondos de la condonación”, dijo.

Explicó que la ERP tiene tres fuentes de financiamiento bien definidas: los fondos nacionales contemplados en el presupuesto nacional, los préstamos y donaciones y los fondos del alivio de la deuda que se materializó en el año 2005.

Agregó que producto del perdón de la deuda, las expectativas que había para el 2005 eran muchas porque la condonación se hizo efectiva a partir del año pasado.

No obstante, dijo que la cultura política y el clientelismo político ha afectado el buen funcionamiento de la ERP , porque hay problemas estructurales muy arraigados en el país que hacen que la pobreza se resista a disminuir.

Indicó que en el informe la Cooperación Sueca identifica tres agentes de la sociedad hondureña que han obstaculizado el proceso de ejecución de la ERP , uno de ellos es el clientelismo político, el populismo, la corrupción y la improvisación que imperan en el gobierno.

Otro es el protagonismo, el proteccionismo y los monopolios que existen en el sector empresarial y el tercero es el economicismo y las prebendas que están presentes en la ideología de los sindicatos y los gremios profesionales, “todo estos está afectando mucho la buena implementación de la ERP ”.

La ex funcionaria lamentó que en la presentación del informe no estuviera presente el comisionado de la ERP , Fernando García, porque es la persona del gobierno que más conoce del tema y es quien debió tomar nota de las observaciones para hacer los correctivos necesarios.

Asimismo, Mondragón lamentó que por el camino que se conduce la ERP no se podrán cumplir las metas de reducción de la pobreza para el año 2015.

“Si esos indicadores no reflejan una mejoría y al paso que vamos, quiere decir que para el 2015, y con las amenazas que hay en el nivel de crecimiento y en la estabilidad macroeconómica, si las cosas siguen como a este momento y no hay una rectificación las metas no se van a cumplir”, advirtió.

Gobierno convoca al G-16
Tras conocerse el informe, el gobierno convocó al grupo de cooperantes, conocido como G-16, para abordar el tema y en la que también en la que conocieron sobre un "informe de actualización" que está elaborando el gobierno hondureño.

El ministro hondureño de la Presidencia , Yani Rosenthal, dijo a periodistas que se trata del segundo informe de la ERP tras el paso del huracán Mitch, a finales de 1998.

El embajador de España en Tegucigalpa, Agustín Núñez, quien preside actualmente el G-16, señaló que la comunidad internacional "ha enfatizado en la necesidad de mantener un marco de estabilidad macroeconómica".

Agregó que el gobierno hondureño les proporcionó algunas cifras esperanzadoras como el crecimiento del ocho por ciento de la actividad económica en el primer trimestre de 2007.

Núñez recalcó que el G-16 seguirá conversando con el gobierno porque "para nosotros la ERP es el documento fundamental del Estado y la comunidad cooperante para conseguir que el nivel de vida de los sectores menos favorecidos, los más pobres, crezca lo más posible".

"Por eso estamos en un diálogo permanente, hoy no hemos llegado a ninguna conclusión, hemos sido informados de cómo va el proceso", acotó.

Algunas comunidades pobres del occidente de Honduras también han denunciado que el gobierno está desviando los recursos de la ERP para cumplir con promesas de campaña política.

Según la denuncia de la Cooperación Sueca , en 2006, dos de cada tres lempiras (moneda local) de la ERP se destinaron a "asuntos relacionados con las promesas de campaña del presidente Zelaya, tales como el salario para aumentar la fuerza policial, salarios a maestros, médicos y otros rubros relacionados".

El presidente Zelaya se reunió con el G-16 para tratar el tema

Esa política oficial estaría afectando "la credibilidad de la Estrategia como conjunto de políticas de Estado", subraya el documento.

Añade que en Honduras, a pesar de la ERP , la pobreza se resiste a disminuir, mientras que la desigualdad se ha incrementado, principalmente en el área rural.

La ejecución de la ERP tampoco ha mejorado la distribución del ingreso de los hogares hondureños, destaca el informe.