26 de abril de 2007
Redacción Proceso Digital
  • La contribución de la agricultura al PIB es del 10 al 15 por ciento, pero "muestra un estancamiento en sus niveles de productividad", según informe.

Tegucigalpa. El sector agrícola nacional mostró un estancamiento en sus niveles de productividad durante los primeros doce meses de la administración del presidente Manuel Zelaya Rosales, según se desprende de un informe oficial divulgado hoy.

El documento señala, asimismo, que el comercio interregional de Centroamérica sumó al menos 4.429 millones de dólares en 2006.

El sector agrícola "tiene una participación relevante" en el intercambio regional, según el documento Política Agrícola Centroamericana (PACA), indicó un comunicado del Ministerio de Agricultura y Ganadería, sin detallar la cifra de dicho aporte.

En Honduras, la contribución del sector agrícola al Producto Interior Bruto (PIB) es del 10 al 15 por ciento, pero "muestra un estancamiento en sus niveles de productividad", señaló el informe.

La PACA es una iniciativa surgida en 2005 y durante esta semana es sometida a consultas entre los sectores productivos de Honduras como parte de un proceso para consensuarla y adoptarla como política agrícola centroamericana, explicó.

Las consultas también se llevarán a cabo en los demás países de la región y sus resultados se elevarán al Consejo Agropecuario Centroamericano, integrado por los ministros del ramo y que lanzó la propuesta en 2005.

El documento, según la fuente, subraya que "Centroamérica cuenta actualmente con un entorno regional e internacional favorable al comercio de productos agrícolas".

Este entorno es "resultado de los avances en la liberalización del comercio a nivel multilateral, la apertura económica y los tratados de libre comercio suscritos (o en vías de firmarse) por la región y la profundización de la integración económica", agregó.

Los gobiernos centroamericanos impulsan la PACA para aprovechar esas condiciones favorables mediante una política unificada, el fortalecimiento de las instituciones públicas y privadas del sector agrícola y la solución conjunta de problemas comunes.

Sin embargo, el documento advierte de que persisten amenazas como los desastres naturales, "ante las cuales la agricultura y el medio rural han mostrado ser particularmente vulnerables".

Al respecto, refiere que, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en los últimos 30 años los desastres naturales ocasionaron la muerte de más de 55.700 centroamericanos y daños económicos por 22.450 millones de dólares.

Ese impacto "significó un deterioro de las condiciones de vida de la población, así como un menor ritmo de crecimiento en el desempeño económico de los países", apuntó.

Otros riesgos, añadió, son las fluctuaciones de precios de bienes agrícolas en los mercados internacionales, los cambios en los patrones de consumo y las inseguridades financieras.