Clinton "decepcionada" por propuesta de Bush
sobre migración

 

26 de abril de 2007

Washington - La senadora por Nueva York y aspirante a la candidatura presidencial demócrata, Hillary Clinton, se confesó hoy "decepcionada" por la propuesta migratoria de la Casa Blanca porque, en su opinión, empeoraría la situación de las familias inmigrantes.

En una carta remitida hoy al presidente George W. Bush, y dada a conocer por su oficina de prensa, Clinton indica que el sistema de inmigración está "en crisis", y destaca que "necesitamos encontrar una solución bien pensada y efectiva que combine una serie de reformas".

En su opinión, una reforma migratoria debe tener como ingredientes esenciales "un fortalecimiento de nuestras fronteras, mayor cooperación entre vecinos, estricta pero justa aplicación de nuestras leyes, asistencia federal para nuestros gobiernos estatales y locales, y castigos estrictos para aquellos que exploten a trabajadores indocumentados".

Pero, debe de contemplar también "un camino al estatus legal ganado por aquellos que están aquí trabajando duro, pagando impuestos, respetando la ley y que desean cumplir estándares altos", agrega la misiva.

Junto con estos cambios, dice la senadora, es imperativo que se subsanen las partes del sistema migratorio que no funcionan "y que dañan irrevocablemente a las familias y obligan a ciudadanos e inmigrantes legales a vivir lejos de sus cónyuges y sus hijos que están en el extranjero".

En este contexto, la senadora recuerda que el año pasado presentó una enmienda para proteger a las familias.

Clinton dice estar "extremadamente decepcionada" por los informes que indican que el gobierno de Bush está considerando una propuesta de reforma que "empeoraría dramáticamente la situación para las familias de cientos de miles de ciudadanos de EE.UU. que patrocinan a sus familiares para que obtengan la tarjeta verde".

La senadora se refiere a un borrador elaborado por asesores de la Casa Blanca y líderes republicanos del Senado que, entre otros elementos, obligaría a los inmigrantes indocumentados a pagar al menos 13.000 dólares para obtener la residencia permanente, sin el derecho de tramitar visas para sus familiares.

Clinton critica que esta propuesta establezca periodos de espera para los padres de ciudadanos estadounidenses que soliciten la "tarjeta verde", obligando a los solicitantes a empezar de nuevo el proceso.

También, que creará un sistema de puntos que le negaría visas a miembros de familias en base a su nivel educativo y de habilidades.

"Aunque necesitamos atraer a trabajadores calificados a nuestro país, no debemos hacerlo a expensas de nuestras familias y comunidades", afirma Hillary en su carta a Bush.

Esta reforma, en su opinión, "separaría a familias e impondría un alto precio en las vidas de ciudadanos e inmigrantes legales en este país".

Tras destacar que la iniciativa dificulta la reunificación familiar, hace un llamamiento "a que reconsidere y abandone cualquier cláusula en su propuesta que pueda dividir familias y lo aliento a que busque reformas que unifiquen a las familias de aquellos que han jugado conforme a las reglas en su búsqueda del Sueño Americano".

La propuesta generó críticas de grupos pro-inmigrantes pero no ha sido sometida a un proceso de debate en el Congreso.