Madres latinoamericanas rechazan redadas y
deportaciones en EEUU

 

26 de abril de 2007

Washington - Un grupo de madres inmigrantes latinoamericanas se congregaron hoy en el exterior del Capitolio en Washington para pedir que acaben las redadas y las deportaciones que las autoridades migratorias de Estados Unidos llevan a cabo.

Las madres, auspiciadas por activistas comunitarios y defensores de los derechos de los inmigrantes, acudieron a la sede del Congreso estadounidense para pedir, además, la pronta aprobación de una reforma migratoria que dé opciones de legalización a los más de doce millones de indocumentados que se calcula que viven en EE.UU.


"Vinimos a este país porque en los nuestros experimentamos día a día el hambre y la necesidad", dijo Claudia Ramírez una de las madres.

Por su parte, el representante del Centro de Recursos para Centroamericanos de Washington (Carecen), Rafael Alfaro, explicó que el temor que se ha generalizado en las familias inmigrantes del área metropolitana es un gran obstáculo para su sano desarrollo.

"Esta situación no permite que las personas se preocupen por planificar su vida, por ahorrar o por construir un futuro", señaló.

Agregó que muchos inmigrantes envían a sus países de origen la mayoría del dinero que ganan para asegurarse algún beneficio ante la posibilidad de ser deportados.

Alfaro indicó que la falta de planificación y de sentido de pertenencia impide que las familias se integren adecuadamente a la sociedad estadounidense y desarrollen entornos apropiados para el sano crecimiento de sus hijos.

Frente al Capitolio, en lo que fue un evento más simbólico que multitudinario, se escucharon una vez más gritos de ¡sí se puede!.

Se calcula que actualmente viven en Estados Unidos entre 12 y 20 millones de inmigrantes indocumentados, la gran mayoría de ellos provenientes de México, Centro y Suramérica. EFE