Gobierno abusó de cadena
de radio y televisión

 

27 de abril de 2007

Tegucigalpa - En una acción sin precedentes que solo hizo recordar las acciones golpistas de los gobiernos antidemocráticos de mediados del siglo pasado, el gobierno de Manuel Zelaya Rosales, obligó hoy a los medios de comunicación a encadenarse para retransmitir de manera reiterada un mensaje oficial de uno de sus funcionarios.


Por más de una hora, la gubernamental Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL) ordenó a los medios radiales y televisivos locales a pasar en forma continua el mensaje del secretario de Seguridad, Álvaro Romero, en el que éste pidió a los taxistas deponer sus acciones de protesta.

El mensaje inicialmente fue transmitido a la una de la tarde y de ahí en forma continua a de las dos y tres de la tarde, luego que miles de taxistas se tomarán las principales vías de comunicación de la ciudad, exigiendo al presidente Zelaya una rebaja de al menos seis lempiras al precio de los combustibles.

La prolongada cadena de radio y televisión generó malestar y despertó las suspicacias de la ciudadanía, particularmente entre los mayores que rememoraron la época de los mal recordados golpes militares de los años sesenta y setenta, cuando los uniformados tomaron el poder por la fuerza y rompieron el orden constitucional.

Un hecho que pasó desapercibido para la mayoría de la población e incluso de los mismos periodistas, pero no para los entendidos en la materia, es que, en su comparecencia, el Secretario de Seguridad tenía el pabellón nacional a su izquierda y no a su derecha como manda el protocolo oficial.

En este tipo de casos, según los expertos, el Estandarte Nacional usualmente se coloca en el lado derecho del funcionario discursante y sólo es ubicado en el lado izquierdo cuando se transmite un mensaje que tiene que ver con un estado de conmoción nacional o de situación de guerra.

En su mensaje, Romero pidió a los ruleteros, que mantenían tomada las principales vías de la capital hondureña, que depusieran las acciones de protestas y retomaran el diálogo, “al que el gobierno siempre ha estado anuente”.

Advirtió que “si en un plazo prudencial esa disposición no era acatada los efectivos de nuestra Policía Nacional y el Ejército procederán a ejecutar el desalojo pacífico de los protestantes”. Al final la policía realizó el desalojo violento de los protestantes que dejó, al menos seis detenidos y diez heridos.