Otros tres funcionarios dejan
el barco del Poder Ciudadano

 
30 de abril de 2007

Tegucigalpa - Una nueva desbandada de altos funcionarios puso nuevamente en entredicho la estabilidad y credibilidad del gobierno del "Poder Ciudadano", que en los últimos 16 meses ha registrado el mayor número de deserciones que cualquier otra administración gubernamental en la historia política del país.

Juan Carlos Elvir

Este lunes se confirmó la salida del titular de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), Juan Carlos Elvir; la directora de créditos y del jefe de operaciones del Fondo Nacional para la Producción y Vivienda (Banprovi), Denia León y Luis Andrés Franco, respectivamente.

El comisionado de Copeco, uno de los pocos funcionarios rescatables del actual gobierno, habría dejado el cargo por supuestas discrepancias con altos personeros y cercanos colaboradores del presidente Manuel Zelaya Rosales, informó la emisora HRN.

Según trascendió hoy, Elvir habría dimitido por las divergencias con personeros del gobierno en torno al manejo que se le dio en las últimas semanas a los pronósticos sobre la ola de calor que afectó algunas zonas del país por el paso del sol por el cenit.

No obstante, Elvir fue comedido y dijo que su renuncia al cargo obedecía a asuntos meramente personales, pero particularmente porque sentía que en esa institución estaba haciendo un trabajo improductivo y que solo estaba “apagando fuegos”.

Otras de las motivaciones es que tiene aspiraciones políticas y buscará otros derroteros políticos y económicos. Elvir fue alcalde de Santa Rosa de Copán en la administración anterior y jugó un papel muy beligerante en su comunidad y en la Asociación de Municipios de Honduras (Amhon)

“Lo hemos consultado con nuestra familia, lo hemos consultado al interior también, porque sentimos que nuestro trabajo no está siendo lo suficientemente productivo y necesitamos buscar otros derroteros y otras trincheras de aspirar a lo que queremos”, apuntó.

El comisionado de Copeco reiteró que su salida no obedecía a discrepancias con el presidente de la República o algunos de sus funcionarios y más bien agradeció el apoyo que el primero le brindó en su gestión.

“Cuando hemos buscado el apoyo lo hemos encontrado, el Presidente siempre ha estado anuente al momento que lo hemos llamado, talvez lo que faltaría es un poco más de coordinación que es bien importante”, dijo sin dar mayores detalles.

No obstante, Elvir se quejó que no ha sido fácil cambiar las cosas en Copeco y enfrentó diferentes obstáculos para hacerla una institución mas preventiva y proactiva “en vez de estar apagando fuegos como actualmente estoy”.
Se van dos de Banprovi

Además de Elvir, este lunes se confirmó la renuncia de la directora de créditos del Banco Nacional de la Producción y Vivienda (Banprovi), Denia León y el jefe de operaciones de esa misma entidad, Luis Andrés Franco.

León dijo a la emisora Radio Cadena Voces que su salida de esa entidad obedeció a discrepancias y diferencias de visión y enfoques de como debe manejarse la institución con el actual titular de la misma, Julio Quintanilla.

Dijo que agradeció al Presidente la confianza que tuvo en ella, pero indicó que no podía seguir por las "intrigas y los golpes bajos" de que fue objeto por parte de Quintanilla.

Lamentó el desconocimiento total que tiene Quintanilla del manejo de Banprovi y advirtió que la única forma de cambiar la institución es que el director cambie de mentalidad, porque si no la va a llevar al fracaso en perjuicio de miles de productores hondureños del interior del país.

Hasta lo que va de esta administración, una veintena de funcionarios han abandonado el gobierno de Manuel Zelaya, marcando un récord en los últimos seis gobiernos democráticos.

El analista político Jorge Yllescas Oliva dijo que esta desbandada era de esperarse por la forma en que el Presidente escogió a sus más cercanos colaboradores, lo que practicamente lo está dejando solo en el poder.

Asimismo, afirmó que nunca antes en la historia política de Honduras se habían registrado tantas renuncias de altos funcionarios en menos de un año de gobierno, lo que demuestra que el gobierno es vacilante y no tiene un rumbo definido.