René Becerra
Una “pesadilla americana” viven hondureños en EUA
 
Proceso Digital
 
  •  En el 2004, fueron deportados de México más de 75 mil compatriotas a quienes los mexicanos despojaron de unos 300 millones de dólares.

Tegucigalpa. “Una pesadilla americana” y no un sueño es lo que viven miles de hondureños indocumentados en Estados Unidos, ya que son objeto de persecución, violaciones a sus derechos y coexisten en permanente zozobra por el temor a ser objeto de deportación por parte de las autoridades estadounidenses.


El Comisionado de los Migrantes, René Becerra, habló ampliamente a PROCESO DIGITAL.

Así describe el comisionado de los Migrantes, René Becerra, la situación de más de medio millón de hondureños que viven ilegalmente en la gran nación del Norte y que contradictoriamente son los que actualmente sostienen la economía hondureña con el envío de remesas familiares.

En entrevista a PROCESO DIGITAL Becerra dijo que otra cosa es el drama humano que viven los compatriotas que intentan pasar la frontera de México para llegar a suelo americano y que quedan lisiados al caer de los trenes en marcha. “Si seguimos así, en Honduras parecerá que pasamos por una guerra”, advierte.

Calificó de horroroso ver a muchos hondureños amputados de brazos y piernas y dijo que es necesaria una mayor presencia de Honduras en la ruta de los migrantes, para evitar el abuso de que son objeto por las autoridades mexicanas, quienes sólo el año pasado despojaron a más de 75 mil nacionales de unos 300 millones de dólares

Por lo anteriormente descrito, Honduras considera la creación de un Ministerio o Instituto del Migrante que brinde atención a más del millón de hondureños que viven en Estados Unidos, similar al que funciona en México y El Salvador.

En una entrevista exclusiva, el Comisionado habló sobre este tema, así como de las iniciativas que se tomarán en los últimos meses en materia de apoyo y protección a los migrantes que residen en la Unión Americana.

PD. ¿Qué relevancia tiene el tema de los hondureños en EE UU?

RB. La situación de los migrantes es un tema de vital importancia para nuestro país. Imagínense que el Producto Interno Bruto de Honduras es de 7 mil millones de dólares y esto lo producen seis millones de hondureños, y lo que producen los hondureños que viven fuera es de 12 billones de dólares, si tomamos en cuenta que cada uno gana mil dólares de sueldo mensual; entonces hay una Honduras aquí compuesta por seis millones de habitantes y hay una Honduras y media afuera, compuesta por un millón de habitantes que producen esa cantidad de dinero.

Para mi esta gente que está fuera son los hondureños más responsables porque se han ido y enviaron 1,300 millones de dólares, sólo el año pasado, con los cuales mantienen a tres millones de personas en este país. Esa gente que está fuera mantiene a la mitad de la población y esa gente que está fuera, como gobierno no nos cuesta nada, por lo que tenemos que tener que prestarle atención.

RB. ¿Cuál es la estrategia central del Comisionado en este tema?

RB. La misión que el presidente Maduro le está dando a esta posición, es ver que hacemos para ayudar a mejorar la calidad de vida de nuestros compatriotas en el exterior, esa es la misión, muy sencilla: ¿cómo podemos ayudar a mejorar su calidad de vida?; porque no crean que viven una vida muy fácil, es una vida de miedo, es una vida en la que andan huyendo de las autoridades, escondidos y durmiendo en las condiciones más difíciles; entonces algo tenemos que hacer para ayudarles y esa es la misión del puesto.

Cada país tiene su propio su esquema en este tema. El Salvador creó un viceministerio del Migrante adscrito a la Cancillería que se llama “El Hermano Cercano”, con un personal de cincuenta personas dedicadas a la temática migratoria en El Salvador.

En México, el presidente Vicente Fox creó un comisionado presidencial para los mexicanos en el exterior, el doctor Juan Hernández, a quien conozco personalmente, él es un mexicano residente en EE UU.

Después de dos años de identificar las comunidades mexicanas afuera y de apoyarlos para que se organicen se creó en México el Instituto de los Mexicanos en el Exterior y se llegó a ese camino por los pleitos burocráticos que el tema genera entre las diferentes instituciones del gobierno.
Este es el camino que yo le he planteado al presidente Maduro, aunque todavía no hay una decisión si ese es el camino a seguir.


RB. ¿Cómo fortalecer el vínculo entre país, gobierno y migrantes?

RB. Esa es la pregunta más importante de la misión de este nuevo trabajo. Ya hay cosas puntuales, talvez la más importante de ésta es que he encontrado, reuniéndome con tanta gente, que lo que más necesitan nuestros compatriotas en el exterior es información.
No se trata de información de que está pasando en Honduras, esa ya la tienen en Internet y a través de una serie de programas y en noticieros de televisión que se transmiten allá, sino que información sobre qué hacer allá en caso de tal cosa: ¿Qué hago para sacar mi pasaporte, si vivo en Dakota del Sur? ¿Cómo hago a quién le pregunto?, ¿Cómo hago para enviar a mi esposa a Honduras que murió en este país?

El hondureño necesita información y los consulados lo único que están haciendo es tramitando pasaportes y el cónsul firmando y atendiendo otra serie de cosas. No tienen tiempo para sentarse con cada uno de nuestros compatriotas para contestarles sus inquietudes y dudas.

Frente a este problema vamos a crear un número 1800 Lempira y vamos a capacitar a unas 40 personas en el tema migratorio, gente biculturales y totalmente bilingües, que ayuden a cualquier compatriota nuestro que se acerca a un teléfono y marca 1800 Lempira. Ese es el primer proyecto que el presidente Maduro pondrá en marcha.

RB. ¿Tiene fecha este proyecto?

RB. Lo deberíamos tener listo en unos noventa o 120 días. Esto no es fácil. Un call center no es una cosa sencilla de poner porque hay tecnología de por medio, en cuanto planta telefónica y Software. Además tenemos que calcular la cantidad de llamadas que pueda tener esto para determinar el tamaño de la inversión y el número de personas a capacitar y el sostenimiento y seguimiento de esto. Es una idea que el Presidente me ha dicho que llevemos a cabo.


RB. ¿Está dentro de sus planes reducir los altos costos que se pagan por remesas familiares?

RB. Es un tema que he escuchado, todo el mundo habla de bajar el costo de la transferencia. Esta es una actividad del sector privado, no es una actividad que yo creo que los gobiernos deben meterse en ella, porque lo haríamos muy mal. Hace cinco años costaba 15 % enviar remesas, hoy está menos, al cuatro y cinco por ciento, ya ha habido una disminución considerable.

Yo me he reunido con gente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Washington que son los que han estado interesados en el tema remesas y quienes más estudios han hecho sobre posibilidades de reducción.

Próximamente voy para Colorado, en unas semanas, para reunirme con el representante de la compañía dueña de Western Unión para tratar el tema remesas. Estamos evaluando que vamos a hacer en este tema, pero en conclusión le diría que es una actividad inminentemente privada y soy de los que creo que no debemos gravar de ninguna naturaleza, como gobierno, las remesas que envían la gente que vive fuera, porque es el fruto de su enorme esfuerzo y trabajo.

RB. ¿Hay una cifra del número de hondureños que viven en EEUU?

RB. Quiero decirle que no existe un censo real que nos diga: hay tantos hondureños y aquí es dónde están. No, eso no existe.

Posiblemente hay una información dispersa que nos hace llegar a conclusiones. Si puedo decir que hay aproximadamente 600 mil hondureños en Estados Unidos que enviaron remesas en el 2004, eso está claramente identificado.

Tengo estimaciones por parte de los diferentes cónsules, pero creo que andamos en una cifra relativamente confiable que hay entre 900 mil y un millón de hondureños viviendo en EE UU.

Lo que si puedo decir que hay muchísimos más entrando en este año 2004, que cualquier momento en la historia de nuestro país.

En el 2002 en México 27 mil hondureños fueron capturados y deportados de regreso a Honduras, en el 2003 subió a 37 mil y en el 2004 fueron 75 mil los hondureños capturados en México, en donde les violaron todos sus derechos humanos, fueron asaltados y las mujeres violadas, en un sufrimiento y un drama humano increíble.

Según la estimación del gobierno de EE UU, es que si atraparon 75 mil hondureños en México, entraron 3 por 1, es decir, a uno lo detuvieron y entraron tres, y creo que esto va ir en aumento en los próximos años.

RB. ¿Qué motiva este fenómeno?

RB. Creo que la Migración no es un fenómeno nuevo, desde la época antes de Cristo la humanidad migraba, lo que pasa que en Honduras lo estamos viendo como algo muy nuevo. Si lo comparamos con Centroamérica nos damos cuenta que los salvadoreños, guatemaltecos y nicaragüenses se fueron en la década de los ochenta a raíz de las guerras civiles. Nosotros migramos en los cincuenta a Nueva Orleáns por la cercanía del puerto y por los medios de comunicación y por las sedes de las compañías bananeras que las tenían en esa ciudad, tanto la United Fruit Company como la Estándar Fruit Company.


RB. ¿A qué atribuye la migración de los hondureños?

RB. Obviamente, todo movimiento migratorio es para buscar una mejor vida. La gente trata de salir del ambiente en que se está con la intención y la esperanza de encontrar una mejor vida, por represiones políticas han sido la mayor parte de las migraciones en el mundo y también por situaciones económicas.
Los hondureños están migrando porque creen que pueden tener más oportunidades afuera que las que tienen aquí en el país. No hay ninguna duda.

Yo no creo que son los pobrecitos los que emigran, no creo que la gente que esté en condiciones paupérrimas, sin educación, viviendo con menos de un dólar; los migrantes salen de un nivel un poquito más alto. El nivel educativo de nuestros migrantes anda en la primaria y es gente que está en los primeros, dos y tres años de educación secundaria, que es distinta a la migración mexicana en donde es el campesino típico y puro el que sale de su país.

El fenómeno de la migración es tan serio aquí en Honduras que estamos viendo comunidades que están haciendo absolutamente nada aquí y que sólo están esperando las remesas. La gente ya no trabaja e, incluso, hay zonas y comunidades en Estados Unidos en donde todo mundo es de Nacaome y de Olancho.

RB. ¿Qué avances hay de una posible residencia permanente para los hondureños?

RB. El debate migratorio en Estados Unidos es un tema de actualidad y los periódicos y medios televisivos todos los días llevan un tema migratorio. Hay 11 millones de ilegales en EE UU y el gobierno no puede de la noche a la mañana sacar 11 millones de ilegales de su territorio, sería peor de lo que sucedió en la Alemania Nazi. Tiene que venir un proceso de legalización de alguna manera y la propuesta del presidente Bush son tres años de permiso de trabajo, prorrogable por otros tres, y después de eso que cada quien haga su trámite normal para buscar la residencia. Esta propuesta Kennedy-Mcklein ha sido tomada en el Congreso y todavía no hay una propuesta final. Creemos que por ahí va a salir algo. Parte de mi misión es hacer el trabajo de lobby con las autoridades de EE UU. Tengo que reunirme con el presidente Maduro porque me parece que este trabajo de lobby debemos manejarlo conjuntamente con los gobiernos de México, Nicaragua, El Salvador.


RB. ¿Qué se va hacer para ayudar a los hondureños que van en tránsito de EE UU y son objeto de violaciones de toda índole?

RB. Recientemente estuve en Tapachula, México, en donde se va a construir la estación migratoria más grande del mundo, que tendrá capacidad para albergar a 6 mil personas. En el lugar me encontré con 23 lisiados de piernas y brazos y encontré que 19 de ellos eran hondureños. Esto es doloroso, si esto sigue así va a parecer que tuvimos una guerra y que todos nuestros compatriotas quedaron lisiados. Hay una aldea en Tela en la que casi todos son lisiados.
¿Qué tenemos que hacer para que esto termine? Presencia y discusión con las autoridades mexicanos. Nosotros abrimos los consulados de Honduras en Veracruz, Tapachula y ya tengo la autorización para el consulado de Nuevo Laredo. Necesitamos presencia para que la autoridad mexicana tenga un poco de respeto con nuestros compatriotas.

Tengo una cifra interesante, si el año pasado fueron 75 mil los hondureños que capturaron en México, tenga la certeza que a cada uno de esos hondureños les robaron entre 3 y 5 mil dólares que llevaba cada uno. Si esa cifra se multiplica por 75 mil, son 300 millones de dólares que se robaron los mexicanos.

RB. Finalmente, ¿Qué pueden esperar los compatriotas en EE UU en lo que falta del gobierno?

RB. Tenemos que terminar algunos proyectos puntuales. Uno de ellos el número 1800 lempiras que es algo básico e importante. Otro proyecto es la matrícula consular que es indispensable para que nuestra gente tenga algún tipo de identificación, número tres, hay que hacer una reingeniería al proceso de emisión de pasaportes. Ahorita con el escándalo que hay en nuestro país con el tema, habrá que esperarse para hacer esto. Hasta hace tres semanas estamos emitiendo 4,500 pasaportes al día y nos estamos atrasando 10 y 120 días en dar cada pasaporte. Tenemos que cambiar eso definitivamente y darlos en una semana y 15 días. Estas tres cosas puntuales creo que puedo manejarlas en lo que falta del gobierno del presidente Maduro.

PD. ¿Qué se espera del nuevo gobierno en este tema?

RB. He platicado con los líderes políticos del país, “Mel Zelaya, “Pepe” Lobo, Arturo Corrales y Olban Valladares, y todos están de acuerdo que ésta es una posición que hay despolitizarla. No podemos manejar la situación de nuestros compatriotas en el exterior con política. Yo esperaría para el futuro que logremos crear el instituto de los hondureños en exterior, que sea una institución como la mexicana porque tienen participación nuestros compatriotas que están afuera y que son los que están viviendo esta “pesadilla americana”. (DRC)