Dicen
del cardenal Joseph Ratzinger, que cumplió 78 años
el pasado 16 de abril, que fue uno de los máximos valedores
para que Karol Wojtyla se alzase proclamado Papa en el último
cónclave. Quizá por eso ha acompañado a Juan
Pablo II hasta el final de su papado, ejerciendo siempre de guardián
de la doctrina, puesto que ha ejercido oficialmente desde 1981,
cuando fue nombrado Prefecto para la Congregación de la Doctrina
y la Fe.
Nacido
en Bavaria en 1927, Ratzinger comenzó a ganar atención
mediática al llegar a Roma en 1962 como consejero teológico
del cardenal Frings en el Concilio Vaticano II y se |
|
convierte, a los 35 años, casi en una estrella teológica.
Pero si algo le marcó fueron las protestas de mayo del 68,
frente a las que se alzó como un defensor de la fe frente
al marxismo y el ateísmo creciente de la juventud. |
Ratzinger
fue nombrado cardenal el 25 de junio de 1977 por Pablo VI, que le nombra
también arzobispo de Mónaco, pero fue su mentor Juan pablo
II quien en 1981 le nombró hombre clave de la ortodoxia y de la
teología, y el que le transformó en el 'cardenal del no':
No al sacerdocio de la mujer.No al matrimonio de los sacerdotes. No a
la homosexualidad. No al comunismo. No a los matrimonios gays...
Las
críticas que ha recibido en los últimos años han
sido masivas, aunque se ha ido haciendo más fuerte cada vez frente
a ellas. A su ya de por sí creciente influencia en el Vaticano,
en el año 2002 se añadió que pasó a ser Decano
del Colegio Cardenalicio, el encargado de elegir al sucesor del Papa.
Sin embargo, el propio Ratzinger siempre ha asegurado que no aspira a
suceder a su amigo Wojtyla en el trono de San Pedro. Quizá por
eso mismo ahora suena como uno de los más firmes candidatos
El
mundo.es |