"Los
precios elevados del petróleo perjudicarán a los
mercados. El lo sabe. Hablaremos sobre la capacidad (de producción)
de su país", indicó.
Pero el presidente
luego se focalizó en la situación local y dijo que
el congreso necesita aprobar una estrategia energética
global.
Bush y el
vicepresidente Dick Cheney saludaron en la hacienda al príncipe
Abdulá y a su pequeña comitiva, que llegó
casi media hora tarde al encuentro.
El presidente
le ofreció a Abdulá un cálido abrazo y se
besaron en las dos mejillas.
Bush agarró
la mano de Abdulá para guiarlo hacia una oficina. En la
puerta los esperaban el jefe de gabinete de la Casa Blanca Andy
Card, el consejero de seguridad interna de Bush, Fran Townsend;
y el consejero de seguridad nacional Steve Hadley.
La secretaria
de Estado Condoleezza Rice también se unió al grupo.
La meta de
Bush de expandir la democracia en el mundo árabe también
enfrenta una prueba difícil con Arabia Saudí, un
viejo aliado gobernado por una monarquía absoluta.
Tradicionalmente
Bush realiza conferencias de prensa cuando lo visitan líderes
extranjeros, pero en esta oportunidad no lo hará porque
Abdulá casi no habla con los periodistas.
El encuentro
del lunes marcó otro paso de la participación estadounidense
en el proceso de paz de Medio Oriente. Hace dos semanas Bush se
reunió con el primer ministro israelí Ariel Sharon
y dijo que Israel debía abandonar sus planes de construcción
de nuevos asentamientos judíos en los territorios palestinos.
Los saudíes
creen que el fuerte apoyo de Bush a Israel perjudica las posibilidades
de llegar a la paz en Medio Oriente.
Para allanar
el terreno del encuentro del lunes, Cheney se reunió el
lunes con Abdulá para almorzar en un hotel de Dallas.
El ministro
de petróleo saudí prometió la semana pasada
incrementar la capacidad de producción a 12,5 millones
de barriles por día para el año 2009 y si es necesario
a 15 millones. En la actualidad esa capacidad es de 11 millones
y el reino extrae unos 9,5 millones de barriles diarios.
El precio
del crudo se mantuvo por encima de los 50 dólares el barril
en los últimos días.