El
sábado anterior el presidente salvadoreño Antonio
Elías Saca denunció que un grupo de doce supuestos
soldados hondureños habrían incursionado en la comunidad
de Quipure en la provincia de Chalatenango y despojaron de sus pertenencias
y amenazaron a los pobladores.
"Se realizó una reunión de trabajo con los pobladores
de la zona, para ampliar el proceso de investigación referente
a la supuesta incursión del ejército hondureño
y así fortalecer los niveles de seguridad en el municipio",
señaló el ministerio de Gobernación.
La
comitiva esta integrada por la viceministra de Gobernación,
Silvia Aguilar; el subdirector de Seguridad Pública de la
Policía Nacional Civil (PNC), Pablo Escobar, y el director
del Comité de Emergencia Nacional (COEN), Mauricio Ferrer.
Los funcionarios se reunieron con los pobladores del cantón
Quipure, en las afueras del poblado de Dulce Nombre de Jesús,
departamento de Chalatenango, 90 km al noreste de San Salvador.
Tras
el incidente, el gobierno salvadoreño solicitó explicaciones
a Honduras, según aseguró el sábado el presidente
Antonio Saca, pero hasta la fecha no se conoce si las autoridades
hondureñas dieron respuesta oficial.
El
ministro de Defensa Federico Brevé, desmintió ante
la prensa que fueran soldados de su país los que incursionaron
en territorio salvadoreño, y apuntó que probablemente
habrían sido delincuentes disfrazados de militares de su
país.
Sin
embargo, el ministro salvadoreño de Defensa, general Otto
Romero, refirió que "no hay duda de que fueron soldados
hondureños. Estamos tratando de aclarar las condiciones en
las que sucedió el hecho, pero fueron militares de aquel
país".
El
Salvador y Honduras libraron en julio de 1969 la llamada "guerra
de las cien horas", atizada por tensiones fronterizas y demográficas,
la cual dejó unos 5.000 muertos entre combatientes y civiles
de ambas naciones.
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