Presidente de Bolivia presenta su renuncia al cargo
   

La Paz, (EFE) - El presidente de Bolivia, Carlos Mesa, presentó hoy su renuncia al cargo en medio de una grave ola de protestas en el país.

En un mensaje a la nación, Mesa puso su cargo a disposición del Congreso y pidió a los sectores sociales que se manifiestan en el país desde mediados de mayo que permitan a los parlamentarios reanudar las sesiones en el Legislativo para analizar su salida, que no es irrevocable.


El Presidente de Bolivia, Carlos Mesa, presentó nuevamente su renuncia ante el Congreso de su país en medio de una ola de violencia.


En su discurso, el gobernante señaló que Bolivia se encuentra en uno de los momentos "más difíciles" de su historia y lamentó que en el país se ha llegado a un punto en el que no se cumple la ley y en el que "unos pocos están imponiendo su criterio" sobre el resto de la población.

En marzo pasado, el presidente boliviano presentó por primera vez su renuncia al Congreso, que la rechazó.

El pronunciamiento del mandatario se produjo a las 21.30 horas locales (01.30 GMT), después de sostener una reunión con el Alto Mando de las Fuerzas Armadas en el Palacio de Gobierno de La Paz.

Según la Constitución, en caso de que el Congreso apruebe la renuncia de Mesa, la sucesión presidencial recae en el presidente del Congreso, en segundo lugar, en el de los Diputados, y en último lugar, en el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Eduardo Rodríguez, el único de los tres habilitado para convocar a elecciones.

"Creo que mi responsabilidad es decir hasta aquí puedo llegar"•, indicó el gobernante tras analizar la situación en la que se encuentra el país, bloqueado por las protestas en las carreteras.

"Mi decisión es presentar mi renuncia al cargo de presidente de la república", anunció.

Mesa añadió que en sus casi 20 meses al frente del país trató de "definir una agenda que le diera al país un nuevo horizonte".

"Creí que era indispensable construir un escenario de convivencia después de la violencia y de la intolerancia", dijo.

El mandatario asumió el poder en octubre de 2003 en sustitución de Sánchez de Lozada, tras una violenta convulsión social que se resolvió con un saldo de 60 muertos y 142 heridos.

Según Mesa, la dimisión tiene como objetivo lograr que "la sociedad boliviana tome conciencia de que el desprendimiento tiene que ser genuino".

"Esto implica la necesidad de que el Congreso Nacional pueda reunirse" y que lo haga "en el más corto plazo", dijo, en un claro pedido a los manifestantes que un día más cercaron la Plaza Murillo, donde está el Palacio de Gobierno y el Legislativo.

Además, excluyó su salida del país y sostuvo que su responsabilidad terminara el día en que el Parlamento lo decida.

"No estoy dejando mi responsabilidad. Estoy aquí y estaré aquí. No está en mis ideas viajar a Miami o a Washington", señaló.

Su antecesor, Sánchez de Lozada, huyó a Estados Unidos después de dimitir y se encuentra en ese país desde entonces.

Recordó que en su mandato se realizó un referéndum sobre la política energética que derivó en la promulgación de una nueva Ley de Hidrocarburos que aumenta la carga tributaria y la intervención del Estado en el sector.

"Después de esa promulgación, un núcleo determinado ha buscado y está buscando una solución por la vía de los hechos para forzar a un determinado resultado", anotó en alusión a los sectores movilizados que piden la nacionalización del gas y el petróleo nacionales.

Por último, manifestó que "respetar la vida, respetar el valor más sagrado de todo ser humano debiera ser nuestro norte fundamental y ha sido mi compromiso con Bolivia".

 
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