Las deliberaciones, que debían haber empezado por la mañana,
fueron aplazadas hasta las 18.00 horas (22.00 GMT), declaró
el presidente de la Cámara de Diputados, Mario Cossío.
Cossío
hizo el anuncio en el intervalo de una reunión de líderes
de los ocho partidos y de los legisladores que representan a los
nueve departamentos del país.
Esta
reunión está encabezada por el presidente del Congreso
y de la Cámara de Senadores, Hormando Vaca Díez, convertido
en principal objetivo de las manifestaciones callejeras en las que
se reclama que renuncie a su derecho de sucesión constitucional.
Los
27 senadores y 130 diputados fueron citados a la ciudad de Sucre,
a 579 kilómetros al sur de La Paz, para tratar la renuncia
presentada por Mesa debido a que la sede habitual del Congreso está
azotada por diarias y violentas manifestaciones.
Los
sectores alzados desde hace un mes reclaman la convocatoria inmediata
a una Asamblea Constituyente y la nacionalización de los
campos de gas natural y petróleo, y ahora, tras la dimisión
de Mesa, se han agrupado en pos del adelantamiento de las elecciones
generales.
La
demanda popular, centrada en la región occidental de Bolivia,
se opone al derecho de sucesión constitucional, que le corresponde
al senador Vaca Díez y al diputado Cossío, por este
orden, y pretenden que el poder recaiga en el titular de la Corte
Suprema de Justicia, Eduardo Rodríguez.
Los
partidos de Vaca Díez y de Cossío, el Movimiento Nacionalista
Revolucionario y el Movimiento de la Izquierda Revolucionaria, respectivamente,
defienden la sucesión constitucional como única forma
de garantizar el sistema democrático y regresar a la normalidad
de las actividades del país.
En
una rueda de prensa, el jefe del Movimiento Al Socialismo, Evo Morales,
ratificó la petición de los sectores movilizados y
advirtió que, si el MNR y el MIR designan presidente nacional
a Vaca Díez, el pueblo se rebelará.
Según
Morales, "la única forma de pacificar el país
es con la renuncia" de estos dos congresistas y advirtió
de que el nombramiento de uno de ellos como sucesor de Mesa "será
resistido" por la población.
La
reunión de los líderes políticos partidarios
y regionales fue solicitada por el presidente de la Brigada Parlamentaria
de Chuquisaca, cuya capital es Sucre, Gonzalo Muñoz, quien
sostuvo que la finalidad es evitar "un papel bochornoso en
la Casa de la Libertad".
La
Casa de la Libertad, donde está previsto que se celebre la
sesión legislativa, es el edificio de Sucre donde se firmó
el Acta de la Independencia de Bolivia, en 1825.
La
petición había sido adelantada en la víspera
por la alcaldesa de Sucre, Aydé Nava, quien demandó
a los congresistas "honrar" la Casa de la Libertad y a
esta ciudad, que es capital constitucional del país.
Nava,
junto a 14 miembros del Concejo Municipal de Sucre, iniciaron hoy
una huelga de hambre en el edificio de la Alcaldía, ubicado
a 20 metros de la Casa de la Libertad, en apoyo a las demandas de
los sindicatos.
Mientras
los jefes de los ocho grupos partidarios y de las nueve bancadas
regionales discuten, la policía resguarda la zona central
de Sucre.
Todas
las instituciones que tienen oficinas en la zona, entre ellas la
Alcaldía, la Universidad estatal y el mercado público,
han cerrado sus instalaciones ante previsibles desórdenes.
El
área es resguardada especialmente en su perímetro
de cien metros a la redonda, donde se han comenzado a concentrar
centenares de campesinos, estudiantes universitarios, maestros y
obreros de algunos sindicatos locales con carteles y petardos.
Por
el momento no se han producido detenciones y las carreteras de acceso
a Sucre son vigiladas por el Ejército para impedir el ingreso
de manifestantes.
La
población de Sucre sigue con expectativa los preparativos
para la sesión del Congreso Nacional, tanto por su agenda
como porque es la primera vez que se realizará de manera
formal en 106 años.
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