Annan
está siguiendo "muy de cerca" y con preocupación
la coyuntura que está atravesando Bolivia en los últimos
días, dijo hoy un portavoz de la organización.
Annan
ha hecho saber, a través de un comunicado, que cree "fuertemente
que los bolivianos deben resolver sus diferencias de manera pacífica
y democrática, de manera que el Estado de Derecho sea respetado
en la resolución de esta crisis".
En
respuesta a una invitación del Gobierno de Bolivia, Annan
ha decidido enviar una misión de evaluación al país
encabezada por Ocampo, quien desde hace dos años dirige el
departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la organización.
Los
integrantes de la misión, cuya fecha no ha sido concretada,
se reunirán con todas las partes implicadas en la crisis,
con objeto de realizar un informe lo más completo posible.
Bolivia
afronta hoy una jornada decisiva en la crisis, dado que el Congreso
ha sido convocado para decidir si acepta o no la renuncia del presidente
Carlos Mesa, quien ha gobernado la nación andina durante
20 convulsos meses.
La
situación podría ser aún más delicada
debido a la llegada a la capital de miles de mineros procedentes
de las ciudades de Oruro y Potosí, convocados por los sindicatos
y dispuestos a boicotear la sesión legislativa.
Los
organizadores han advertido de que lograrán reunir hoy en
Sucre a entre 1.500 y 5.000 manifestantes procedentes de las históricas
ciudades mineras bolivianas, lo que se ha traducido en un despliegue
de fuerzas de seguridad en la capital constitucional del país.
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