En
el transcurso de una conferencia en el Instituto Cervantes, en Nueva
York, Rato se refirió a la propuesta que hizo el pasado 11
de junio el Grupo de los Ocho (G-8) de condonar la totalidad de
la deuda exterior a un grupo de países altamente endeudados,
lo que supone unos 55.000 millones de dólares.
De
esta cantidad, la mayor parte, 44.000 millones, corresponde al Banco
Mundial, 6.000 millones al Fondo Monetario Internacional (FMI) y
5.000 millones al Banco Africano para el Desarrollo (BAD).
Si
bien esta medida tuvo una muy buena acogida a nivel internacional,
especialmente entre los países beneficiarios, Rato apuntó
algunos interrogantes sobre esta medida, que afectará inicialmente
a 18 naciones.
"Primero
está por ver si todos los miembros de las instituciones financieras
aceptan la medida, y después habrá que ver cómo
se manifiesta el resto de países pobres que no se van a beneficiar
de la condonación", indicó.
Rato
dijo que la propuesta va dirigida inicialmente a países con
una situación insostenible de deuda externa, aunque recordó
que hay otros, que sin tener un endeudamiento tan elevado, sufren
un nivel de pobreza mayor.
Además,
dijo que esta medida sólo será efectiva si "va
acompañada de una estrategia más amplia" que
permita a estos países seguir recibiendo financiación
a largo plazo, pues son economías muy necesitadas de recursos.
Según
decidió el G-8, los primeros beneficiarios serán Benin,
Bolivia, Burkina Faso, Etiopía, Ghana, Guayana, Honduras,
Madagascar, Malí, Mauritania, Mozambique, Nicaragua, Níger,
Ruanda, Senegal, Tanzania, Uganda y Zambia.
Más
tarde se unirán nueve países, y posteriormente un
tercer grupo, formado por 11 naciones asoladas por conflictos civiles.
Para
Rato, una de las claves para que los países en vías
de desarrollo salgan de la pobreza es que apuesten por el comercio,
tanto con las economías desarrolladas como con sus propios
vecinos.
"No
conozco el caso de ningún país que haya prosperado
sin apostar por el comercio exterior", dijo Rato, quien puso
el ejemplo de Chile, que ha logrado con esta estrategia reducir
su nivel de pobreza en un 30 por ciento.
El
director gerente del FMI hizo un repaso de la situación económica
actual, que atraviesa un momento "razonablemente bueno",
con crecimientos generalizados, pero con grandes desequilibrios.
En
su opinión, los dos grandes motores de la economía
son EEUU y China, en tanto que Japón y Europa "no contribuyen
de manera dinámica este crecimiento".
A
este desequilibrio se añaden otros problemas, como es el
desequilibrio entre ahorro e inversión en los Estados Unidos,
que se manifiesta en un déficit exterior que alcanza el seis
por ciento del PIB, la rigidez de la moneda china, y los altos precios
del petróleo.
Rato
animó a los responsables económicos de las grandes
economías a aprovechar la parte alta del ciclo económico
para realizar los ajustes necesario porque, de lo contrario, "los
desequilibrios se corregirán por si solos, y las consecuencias
serán peores, mucho más duras".
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