El
mandatario aseguró hoy en un comunicado oficial que si luego
de analizar el tratado los notables concluyen que beneficia al desarrollo
humano del país, "todos los costarricenses podremos
estar tranquilos y seguros".
Sin embargo, "si esta junta estima que se deben impulsar leyes
o iniciativas complementarias para asegurar que el tratado beneficie
a todos los costarricenses, pues procederemos como mejor convenga
a los intereses nacionales y al bienestar general", añadió
Pacheco.
El presidente designó esa comisión de notables con
el objetivo de que personas sin intereses políticos o empresariales
puedan estudiar el contenido del TLC y rendirle un informe para
determinar si éste acuerdo comercial lesiona la soberanía
de Costa Rica.
"Si
limitamos la globalización y los tratados internacionales
a un mero intercambio de bienes, servicios e inversiones, estaremos
perdiendo una maravillosa oportunidad para universalizar la justicia
social, los derechos laborales y el desarrollo integral de las personas,
familias y pueblos", añadió el presidente.
La
lista de notables, anunciada el pasado miércoles por Pacheco,
está integrada por el astronauta costarricense Franklin Chang;
el presidente del Instituto Nacional de Biodiversidad (INBio), Rodrigo
Gámez; y el ex rector de la estatal Universidad de Costa
Rica, Gabriel Macaya.
Además,
figura el abogado y diplomático de carrera experto en tratados
internacionales, Alvar Antillón, y el sacerdote Guido Villalta,
vicario de la pastoral social de la archidiócesis de San
José como representante de la Iglesia Católica.
El
gobernante calificó a los integrantes de la junta como "humanistas",
con "compromiso patriótico", "integridad personal"
y con "independencia de criterio frente a los intereses económicos
o políticos".
La
primera reunión del grupo de estudiosos se llevará
a cabo cuando el astronauta Chang, quien trabaja para la Administración
Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA), de Estados
Unidos, pueda viajar a Costa Rica.
Pacheco
se ha negado a enviar el TLC al Congreso para su ratificación
ya que lo ha condicionado a la previa aprobación de una reforma
fiscal, en estudio legislativo desde hace casi tres años,
y hasta que esté convencido de que beneficiará a los
más pobres.
El
TLC entre Centroamérica y Estados Unidos fue firmado por
los países en mayo de 2004 y tres meses después se
adhirió la República Dominicana pero, hasta ahora,
sólo ha sido ratificado por los congresos de El Salvador,
Guatemala y Honduras. ACAN-EFE. |