"Tratamos
de desarrollar un plan para la estación, pero todavía
no lo tenemos", dijo Griffin al diario USA Today.
Estados
Unidos y otras quince naciones comparten los trabajos y los gastos
de la construcción, iniciada hace 20 años, de una
estación que orbita a unos 395 kilómetros de la Tierra,
y que incluye laboratorios, equipos de investigación, y vivienda
para tripulaciones permanentes.
En
la construcción de la estación Alfa han jugado un
papel crucial los transbordadores espaciales estadounidenses, capaces
de retornar a la Tierra tras llevar personal, equipos y secciones
que se añaden a la estructura mediante brazos robóticos.
Pero
esa participación quedó suspendida desde que el 1
de febrero de 2003 siete astronautas estadounidenses murieron al
desintegrarse el transbordador "Columbia" cuando regresaba
a la Tierra después de una misión de 16 días
que no incluyó trabajos en la estación Alfa.
Desde
entonces, el reabastecimiento de la estación espacial internacional
y los cambios de tripulaciones se han hecho usando naves rusas Soyuz.
La
NASA prepara ahora el lanzamiento del transbordador "Discovery",
con siete astronautas y equipado con un nuevo tanque de combustible,
en una misión de trece días que incluye el traslado
de equipos a Alfa, estación que ha costado unos 100.000 millones
de dólares.
Antes
del desastre del "Columbia", la NASA tenía programadas
28 misiones de transbordador hacia Alfa, de las cuales 18 eran para
completar la construcción y diez para llevar suministros
y personal.
Pero
en su entrevista, Griffin dijo que no puede prometer que "todas
las piezas necesarias para completar el laboratorio orbital llegarán
al espacio", según el diario.
Un
equipo dentro de la agencia sigue estudiando cuál será
la configuración final de la estación, y hasta que
el equipo complete su tarea este verano (hemisferio norte) no se
podrá saber qué partes de la estación quedarán
en tierra, dijo Griffin al diario. (EFE)
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